17 Agosto 2006 Seguir en 
Es difícil quedarse quieto cuando Kapanga está sobre el escenario. Y en la noche del martes, en el Colegio Sagrado Corazón, nadie lo logró. El Mono tampoco, y con su divertida forma de hablar, cantar y bailar, contagió a los tucumanos (adolescentes y niños en su mayoría), desde el mismo arranque que fue con "El universal".
Además de ser una banda ideal para la fiesta, es también un grupo combativo, que en clave de humor cuestiona la impunidad, el desempleo, los abusos policiales y de poder. Por ello, el cierre del show, tal como el Mono se lo había anticipado a LA GACETA fue con un tema convertido en "bandera de lucha", como él lo definió: "El mono relojero".
Este tema fue compuesto por la banda en el 97, cuando el entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde dispuso un tope horario para boliches y recitales, como ocurre ahora en Tucumán. Por eso, desde temprano los chicos habían empezado a cantar en contra de la decisión del gobernador José Alperovich, ante cada humorada del Mono.
Durante una hora y media, Kapanga tocó varios de los temas más exitosos de sus más de diez años de carrera, que son algunos de los que integran el disco que saldrá a la venta el 13 de setiembre con el nombre de "Kapangstock".
El show dejó exhaustos y sudados a la gran mayoría de los asistentes, incluídos varios niños de menos de 12 años que tuvieron la posibilidad de bailar su primer pogo y también de menearse con el cuarteto, que contó con un par de versiones de Carlos "La Mona" Jiménez. "Está buenísimo... hay algunos chicos grandes que golpean, pero está buenísimo...", dijo Matías.
Antes que Kapanga actuó la banda tucumana Sr. Valdez, que también editará un disco en setiembre (el segundo). Aunque el final de su set fue muy abrupto (le cortaron el sonido antes de terminar), logró encender la alegría con su ska punk, y mientras el público terminaba de entrar se formaron los primeros círculos de pogo y sus más fieles seguidores saltaron sin parar frente al escenario.
Además de ser una banda ideal para la fiesta, es también un grupo combativo, que en clave de humor cuestiona la impunidad, el desempleo, los abusos policiales y de poder. Por ello, el cierre del show, tal como el Mono se lo había anticipado a LA GACETA fue con un tema convertido en "bandera de lucha", como él lo definió: "El mono relojero".
Este tema fue compuesto por la banda en el 97, cuando el entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde dispuso un tope horario para boliches y recitales, como ocurre ahora en Tucumán. Por eso, desde temprano los chicos habían empezado a cantar en contra de la decisión del gobernador José Alperovich, ante cada humorada del Mono.
Durante una hora y media, Kapanga tocó varios de los temas más exitosos de sus más de diez años de carrera, que son algunos de los que integran el disco que saldrá a la venta el 13 de setiembre con el nombre de "Kapangstock".
El show dejó exhaustos y sudados a la gran mayoría de los asistentes, incluídos varios niños de menos de 12 años que tuvieron la posibilidad de bailar su primer pogo y también de menearse con el cuarteto, que contó con un par de versiones de Carlos "La Mona" Jiménez. "Está buenísimo... hay algunos chicos grandes que golpean, pero está buenísimo...", dijo Matías.
Antes que Kapanga actuó la banda tucumana Sr. Valdez, que también editará un disco en setiembre (el segundo). Aunque el final de su set fue muy abrupto (le cortaron el sonido antes de terminar), logró encender la alegría con su ska punk, y mientras el público terminaba de entrar se formaron los primeros círculos de pogo y sus más fieles seguidores saltaron sin parar frente al escenario.







