16 Agosto 2006 Seguir en 
Al menos cinco docentes del colegio Padre Roque Correa confirmaron ante la Justicia que Susana Acosta, quien junto a Nélida del Valle Fernández son las únicas detenidas por la desaparición y ocultamiento de Angela Beatriz Argañaraz, nunca se mostró preocupada ni alertó sobre la situación que podría haber estado viviendo la docente que ya lleva 16 días desaparecida.
Las testigos declararon ante la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini. Ratificaron que la sospechosa, el día que desapareció la maestra, nunca les comentó que Betty debía pasar a buscarla por su domicilio de calle Catamarca 30 ni que había recibido un mensaje de texto de ella. Los testimonios, según trascendió, también giraron en torno de la vida sentimental de Argañaraz. Acosta, en su primera y única declaración, señaló que sí le había comentado esto a alguien. “A la directora no se lo comenté. Creo que dije ‘tenía que venir temprano a pasar por el departamento y venir juntas’. Pero no dije que recibí un mensaje, pero después sí le dije al Director General, no recuerdo el momento”, señaló el jueves 3 de agosto, cuando fue interrogada por primera vez.
Fernández, en cambio, fue mucho más contundente cuando se le consultó por qué no había avisado o comentado a nadie sobre el mensaje que había recibido de Betty. “Honestamente, no tengo respuesta para eso. Lo único es que me ha invadido la impotencia. Me preguntaba si habían ido a todos los hospitales. Si habría tenido un accidente, ya que eso ocurre habitualmente. Pero que ahora desaparezca, eso es otra cosa, es más grave”, indicó. La fiscal consideró estas declaraciones claves. Confirmó que las mujeres, de alguna manera, trataron de ocultar el encuentro que habían acordado y el posterior contacto que tuvieron a través del celular.
Más testimonios
Por otra parte, los profesionales que realizaron el examen médico a las únicas imputadas ratificaron el trabajo que desarrollaron. El 5 de agosto a la madrugada, los galenos confirmaron que Acosta y Fernández tenían varios hematomas en el cuerpo y en las manos. Las lesiones, según confirmaron los especialistas, podrían haber sido producidas en una pelea. Este estudio fue cuestionado por Gustavo Morales, defensor de las ex novicias, por considerar que no se respetaron los derechos de sus clientes.
También ayer declaró la psicóloga del Poder Judicial que entrevistó a ambas mujeres. Una fuente cercana a la investigación dijo que la profesional indicó que Acosta se mostró muy evasiva a la hora de responder las preguntas que se le realizaron sobre el caso. En cuanto a Fernández, en cambio, señaló que la mujer se mostró angustiada por la situación que está viviendo y que puede perjudicar a su hija. Además declaró ayer una vecina de la casa que las sospechosas tienen en El Cadillal. Detalló que vio a Acosta y a Fernández allí el día en que desapareció Betty y varias veces durante esa semana.
Los abogados de la familia de Betty Argañaraz insistirán en que se realice un informe socioambiental tanto en el domicilio como en la casa de fin de semana que poseen Nélida Fernández y Susana Acosta en El Cadillal
Leonardo Coria y Carlos Picón ratificaron el pedido tras las revelaciones de vecinos que dijeron que las dos imputadas y la docente desaparecida habían sido vistas en la residencia de El Cadillal. Coria aclaró que desestimaron pedir que se cite a estos vecinos a declarar ante la fiscal Adriana Giannoni. “La gente común, en la mayoría de los casos, se asusta cuando le piden que brinden su testimonio. Por eso, solicitamos que se realice un informe socioambiental”, comentó. Este tipo de trabajo lo realiza un equipo interdisciplinario del Poder Judicial que entrevista a los vecinos y allegados de la persona a la que se investiga. Los resultados de estos informes son claves para dirigir una investigación compleja como que la que se está desarrollando en este caso.
En Tribunales, el secretario de la fiscalía VIII, Ernesto Baaclini, analizó las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la sucursal del Banco del Tucumán, ubicada en avenida Alem al 200. La intención era determinar si se había registrado el paso de un Fiat Duna o Uno blanco al que supuestamente ascendió Betty en la intersección de Alem y Lavalle. Después de un profundo análisis, no encontraron lo que buscaron.
Las testigos declararon ante la fiscal Adriana Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini. Ratificaron que la sospechosa, el día que desapareció la maestra, nunca les comentó que Betty debía pasar a buscarla por su domicilio de calle Catamarca 30 ni que había recibido un mensaje de texto de ella. Los testimonios, según trascendió, también giraron en torno de la vida sentimental de Argañaraz. Acosta, en su primera y única declaración, señaló que sí le había comentado esto a alguien. “A la directora no se lo comenté. Creo que dije ‘tenía que venir temprano a pasar por el departamento y venir juntas’. Pero no dije que recibí un mensaje, pero después sí le dije al Director General, no recuerdo el momento”, señaló el jueves 3 de agosto, cuando fue interrogada por primera vez.
Fernández, en cambio, fue mucho más contundente cuando se le consultó por qué no había avisado o comentado a nadie sobre el mensaje que había recibido de Betty. “Honestamente, no tengo respuesta para eso. Lo único es que me ha invadido la impotencia. Me preguntaba si habían ido a todos los hospitales. Si habría tenido un accidente, ya que eso ocurre habitualmente. Pero que ahora desaparezca, eso es otra cosa, es más grave”, indicó. La fiscal consideró estas declaraciones claves. Confirmó que las mujeres, de alguna manera, trataron de ocultar el encuentro que habían acordado y el posterior contacto que tuvieron a través del celular.
Más testimonios
Por otra parte, los profesionales que realizaron el examen médico a las únicas imputadas ratificaron el trabajo que desarrollaron. El 5 de agosto a la madrugada, los galenos confirmaron que Acosta y Fernández tenían varios hematomas en el cuerpo y en las manos. Las lesiones, según confirmaron los especialistas, podrían haber sido producidas en una pelea. Este estudio fue cuestionado por Gustavo Morales, defensor de las ex novicias, por considerar que no se respetaron los derechos de sus clientes.
También ayer declaró la psicóloga del Poder Judicial que entrevistó a ambas mujeres. Una fuente cercana a la investigación dijo que la profesional indicó que Acosta se mostró muy evasiva a la hora de responder las preguntas que se le realizaron sobre el caso. En cuanto a Fernández, en cambio, señaló que la mujer se mostró angustiada por la situación que está viviendo y que puede perjudicar a su hija. Además declaró ayer una vecina de la casa que las sospechosas tienen en El Cadillal. Detalló que vio a Acosta y a Fernández allí el día en que desapareció Betty y varias veces durante esa semana.
Pidieron un informe socioambiental
Los abogados de la familia de Betty Argañaraz insistirán en que se realice un informe socioambiental tanto en el domicilio como en la casa de fin de semana que poseen Nélida Fernández y Susana Acosta en El Cadillal
Leonardo Coria y Carlos Picón ratificaron el pedido tras las revelaciones de vecinos que dijeron que las dos imputadas y la docente desaparecida habían sido vistas en la residencia de El Cadillal. Coria aclaró que desestimaron pedir que se cite a estos vecinos a declarar ante la fiscal Adriana Giannoni. “La gente común, en la mayoría de los casos, se asusta cuando le piden que brinden su testimonio. Por eso, solicitamos que se realice un informe socioambiental”, comentó. Este tipo de trabajo lo realiza un equipo interdisciplinario del Poder Judicial que entrevista a los vecinos y allegados de la persona a la que se investiga. Los resultados de estos informes son claves para dirigir una investigación compleja como que la que se está desarrollando en este caso.
Analizaron una filmación
En Tribunales, el secretario de la fiscalía VIII, Ernesto Baaclini, analizó las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la sucursal del Banco del Tucumán, ubicada en avenida Alem al 200. La intención era determinar si se había registrado el paso de un Fiat Duna o Uno blanco al que supuestamente ascendió Betty en la intersección de Alem y Lavalle. Después de un profundo análisis, no encontraron lo que buscaron.









