McCartney busca arreglar antes del juicio

El ex Beatle ofreció pagar 70 millones de euros, pero su ex mujer pretende 300. No quiere que salgan a la luz los trapitos sucios.

14 Agosto 2006
LONDRES.- Paul McCartney se ha declarado dispuesto a pagar 50 millones de libras (unos 75 millones de euros) como precio del divorcio de la que ha sido su esposa durante los últimos cuatro años, Heather Mills, según el dominical "News of the World".

El periódico dice que el músico hizo su oferta delante de algunos colaboradores esta semana, con la intención de poner fin de una vez a una disputa legal que no se siente con ganas de afrontar, ni de llevar adelante en los tribunales.

Los amigos de la pareja consideran que no beneficiará en nada a McCartney, de 64 años, ni a Mills, de 38, el que salgan a la luz ahora sus trapos sucios, según escribe el dominical, aunque, en la última semana, varias de las intimidades de la pelea se han publicado en los principales diarios del mundo, a la manera de un culebrón.

El periódico dice no creer, sin embargo, que Heather Mills vaya a contentarse con esa oferta del músico, cuya fortuna se calcula en más de 800 millones de libras (1.200 millones de euros).

Según fuentes citadas por la prensa, la ex modelo aspira a conseguir unos 200 millones de libras (300 millones de euros), es decir, un poco menos de la cuarta parte de la fortuna atribuida al ex Beatle.

Humillada
El periódico dice también que Mills acusó esta semana a su ex marido de tratar de espiarla tras haberla humillado al congelar la cuenta bancaria común.

Según el periódico, el pasado lunes, cuando intentó comprar un billete de tren para ir de Rye a Londres, donde tenía una cita con sus abogados, se encontró con que no se aceptaba su tarjeta de crédito y alguien tuvo que prestarle dinero.

Mientras el enfrentamiento continúa sin pausa, la tensión arterial del ex Beatle sufrió un pico durante la semana, y debió concurrir a un hospital para hacerse una serie de chequeos médicos, Aunque no se brindaron detalles sobre los resultados de estos exámenes, la crisis del músico sería producto del estrés, según las fuentes.

Decoración
Mientras tanto, según el "Sunday Express", el ex Beatle se ha dedicado a cambiar totalmente el interior de la mansión antes compartida por la pareja, para eliminar la decoración minimalista que había elegido la ex modelo y hoy activista contra las minas.

Por su parte, Mills ha reformado y ha pintado enteramente de blanco, su color favorito, las habitaciones de una granja valorada en 825 mil euros que McCartney le compró en otras épocas, a unos pocos kilómetros de su suntuosa mansión de Peasmarsch, en el condado de East Sussex, al sureste de Inglaterra. (Especial)

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