14 Agosto 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La distribución del ingreso es más desigual que hace una década pese a haberse dejado atrás el llamado "modelo de la exclusión", y por ello se impone la prioridad de buscar mejoras en áreas claves como el gasto público social y la educación. Estas son las conclusiones de un trabajo realizado por el economista Leonardo Gasparini, y difundido por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). Según se indicó, "para alcanzar una distribución más igualitaria (en los ingresos de la población) no parece ser suficiente" las política adoptada por el gobierno de Néstor Kirchner. En la búsqueda de mejoras en este aspecto, hay dos áreas prioritarias en las que debe avanzarse con firmeza: el gasto público social y la educación", expresa el estudio. Agrega: "hoy, con la crisis superada y la economía totalmente recuperada, las promesas de cambios distributivos (formuladas desde el ámbito gubernamental) siguen incumplidas".
"La desigualdad de ingresos -añade- es en la actualidad semejante a la de 2000, y claramente superior a la de la década del ?90".
"Después de más de cuatro años de presunta ruptura con el modelo de la exclusión, en un contexto de fuerte expansión económica, y con un extenso programa de transferencias monetarias (el Programa Jefes de Hogar), la distribución del ingreso es hoy más desigual que hace una década", sostuvo. Según se indicó en el informe, "quizás como producto del mal diagnóstico, el gobierno básicamente se ha sentado a esperar que la desigualdad caiga por efecto del cambio de modelo". (DyN)
"La desigualdad de ingresos -añade- es en la actualidad semejante a la de 2000, y claramente superior a la de la década del ?90".
"Después de más de cuatro años de presunta ruptura con el modelo de la exclusión, en un contexto de fuerte expansión económica, y con un extenso programa de transferencias monetarias (el Programa Jefes de Hogar), la distribución del ingreso es hoy más desigual que hace una década", sostuvo. Según se indicó en el informe, "quizás como producto del mal diagnóstico, el gobierno básicamente se ha sentado a esperar que la desigualdad caiga por efecto del cambio de modelo". (DyN)







