14 Agosto 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Con guiones adaptados por Axel Kuschevatzky y Diego Alarcón, esta sitcom alcanzó, con la reemisión de la primera temporada, un éxito impensado, a pesar de que cuando se lanzó no tuvo una buena repercusión, y hasta cambió de horario tres veces en dos meses.
“La serie pretende hacer una parodia de la clásica familia de la televisión, en la que todos se aman, no hay vida sexual, los personajes son un modelo a seguir, las relaciones entre ellos son plácidas, y los perros son educados y obedientes”, contó Kuschevatzky.
“Queríamos una historia que muestre en la superficie este modelo completo de familia, mientras por debajo surge esta especie de familia disfuncional, semiinfernal, siempre en el plano de la parodia y no de la realidad”, explicó Kuschevatzky y aseguró que ese es el espíritu de la versión original, de Ron Leavitt y Michael Moye para el canal Sony.
Nunca aprenden
“Al contrario de lo que pasa en las tiras diarias, una de las cosas divertidas que tiene ‘Casados con hijos’ es que los personajes nunca aprenden”, planteó Kuschevatzky al resaltar las marcas del ciclo, y definió al envío como “comedia políticamente incorrecta”.
“Es una historia que tiene cosas llamativas y violentas a propósito, con un mal gusto a toda prueba”, añadió.
“Lo central en todo esto -precisó- es que al final de cada bloque se vea que esta familia se metió en un brete del que no sabe cómo salir y que siempre caerá en la trampa de creer que es más de lo que es o que está obligada a mentir”.
“Este es el infierno de ellos; un infierno que no es realista sino paródico, que no busca aleccionar sino divertir y que tiene la honestidad de plantearse solamente como una propuesta para que la gente se ría media hora frente al televisor”, dijo. (Télam)
“La serie pretende hacer una parodia de la clásica familia de la televisión, en la que todos se aman, no hay vida sexual, los personajes son un modelo a seguir, las relaciones entre ellos son plácidas, y los perros son educados y obedientes”, contó Kuschevatzky.
“Queríamos una historia que muestre en la superficie este modelo completo de familia, mientras por debajo surge esta especie de familia disfuncional, semiinfernal, siempre en el plano de la parodia y no de la realidad”, explicó Kuschevatzky y aseguró que ese es el espíritu de la versión original, de Ron Leavitt y Michael Moye para el canal Sony.
Nunca aprenden
“Al contrario de lo que pasa en las tiras diarias, una de las cosas divertidas que tiene ‘Casados con hijos’ es que los personajes nunca aprenden”, planteó Kuschevatzky al resaltar las marcas del ciclo, y definió al envío como “comedia políticamente incorrecta”.
“Es una historia que tiene cosas llamativas y violentas a propósito, con un mal gusto a toda prueba”, añadió.
“Lo central en todo esto -precisó- es que al final de cada bloque se vea que esta familia se metió en un brete del que no sabe cómo salir y que siempre caerá en la trampa de creer que es más de lo que es o que está obligada a mentir”.
“Este es el infierno de ellos; un infierno que no es realista sino paródico, que no busca aleccionar sino divertir y que tiene la honestidad de plantearse solamente como una propuesta para que la gente se ría media hora frente al televisor”, dijo. (Télam)
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