A medio siglo de su muerte, Brecht aún atrapa al público

El autor alemán escribió 48 obras de teatro y más de 2.300 poesías. Su ambición fue que el texto dramático enseñe y divierta al mismo tiempo. El efecto del distanciamiento en su dramaturgia.

“POETA DE LOS TRABAJADORES”. Hasta su muerte, el escritor alemán soñó con una sociedad justa sin explotados.
“POETA DE LOS TRABAJADORES”. Hasta su muerte, el escritor alemán soñó con una sociedad justa sin explotados.
14 Agosto 2006
Berlín.- "Cambia el mundo. Lo necesita". El imperativo de Bertolt Brecht no ha perdido actualidad 50 años después de la muerte del dramaturgo alemán.
En tiempos de desempleo y un empobrecimiento cada vez mayor de grupos demográficos enteros, las obras del poeta revolucionario social están de nuevo altamente cotizadas. Según las estadísticas, Brecht es, después de Shakespeare y los hermanos Grimm, el autor más interpretado en los teatros de habla alemana. Junto a la obra anticapitalista "La ópera de tres centavos", "Madre Coraje y sus hijos", acerca de la guerra, es la favorita del público. "El Brecht político está subiendo como la espuma", dice Claus Peymann, director del Berliner Ensemble, el teatro fundado en 1949 por Brecht y su mujer, Helene Weigel.
Brecht, nacido en Augsburgo, en el sudoeste de Alemania, murió el 14 de agosto de 1956 a la edad de 58 años, en Berlín del Este.
Tras su regreso del exilio estadounidense, Brecht se decidió por la República Democrática Alemana (RDA) como su nuevo hogar. El Estado socialista no recibió a Brecht -quien nunca fue miembro del Partido Comunista- en los primeros años, en ningún caso, con los brazos abiertos. A los líderes de la RDA les gustaba citar a Brecht diciendo que él mismo comenzó a entender sus propias obras recién después de haber leído "El Capital", de Karl Marx.
Brecht, hijo del director de una fábrica de papel, estudió Medicina y Literatura. A lo largo de toda su vida de inconformista escribió 48 obras de teatro, 2.334 poesías y numerosas obras en prosa.
El Berliner Ensemble empezó a funcionar primero como institución visitante en el Teatro Alemán de Berlín, en el que Brecht puso por obra su idea de crear un teatro socialista que enseñe y divierta al mismo tiempo.
En 1954 el Berliner Ensemble se mudó a pocos cientos de metros de distancia, al edificio junto al río Spree en el que reside todavía hoy.
Brecht es considerado el fundador del llamado teatro épico, en el que el espectador toma una postura crítica-observadora frente a la acción en el escenario, gracias a instrumentos del denominado distanciamiento, como que el actor abandone su papel para dirigirse al público o que se presenten canciones y carteles con texto.
Con ello se pretende enseñar que los modos de comportamiento mostrados en el escenario están condicionados socialmente y por ello se pueden cambiar.
En libros, Brecht documenta la creación de sus representaciones con fotografías, dibujos y notas de dirección, música y escenario. Otros teatros podían tomar prestados dichos libros.
En tanto, con sus poesías, Brecht no sólo practicó agitación política, sino que también escribió una preciosa lírica amorosa.
No fue sino hasta después de su muerte que Brecht comenzó a ser honrado ampliamente en Alemania, y en todo el mundo. El "poeta de los trabajadores" soñó hasta el final de sus días su sueño de un mundo justo sin explotación, aunque sus enemigos aseguraran que no paraba de escribir "obras sindicalistas".(DPA)


"Una respuesta a la estupidización actual"
Berlín.- Claus Peymann, director artístico del Berliner Ensemble, el teatro fundado por Bertolt Brecht, considera que el dramaturgo fallecido hace 50 años mantiene actualmente su vigencia como un autor antiglobalización. "El Brecht político tiene un gran futuro", dijo Peymann, de 69 años. "Hay que volver a acercarse a la verdadera forma del teatro, es decir, solidaridad con los débiles y desenmascaramiento de los poderosos", destacó Peymann. "Brecht es para mí la respuesta a la estupidización en el teatro, el teatro sin cabeza ni sentido que surgió hace algunos años". "Brecht es el único dramaturgo alemán realmente célebre a escala mundial", asegura el director teatral.
"Todo el mundo conoce a Schiller y a Goethe, ¿pero quién representa a Goethe en Ciudad de México o a Schiller en Ciudad del Cabo?". "La gente siente una gran necesidad de esclarecimiento. Brecht puede ayudar al hombre actual a formular las preguntas correctas y a veces también a dar las respuestas correctas", opinó Peymann. "¿De dónde surge la injusticia? ¿Cómo se puede mejorar el mundo? ¿Por qué está la policía siempre del lado equivocado? ¿Por qué no se termina la guerra en el mundo?". Obras no representadas por largo tiempo, aparentemente por ser anticuadas, como "Madre Coraje" o "La boda de los pequeños burgueses", han cobrado repentinamente, según Peymann, gran actualidad.
Naturalmente hay que quitarle un poco el polvo de los años a las piezas, reconoce. "Pero el lenguaje funciona aún, es totalmente vivo", asegura. "A veces hay mucho folclore en las obras, pero también a Schiller hay que despejarlo", señaló finalmente. (DPA)

"La ópera de tres centavos", Galileo y "Madre Coraje"

Berlín.- Konrad Adenauer, en sus tiempos como alcalde de Colonia, tuvo que intervenir cuando el Concejo de la ciudad expresó su intención de impedir, en 1930, una representación de "La ópera de tres centavos" de Bertolt Brecht. Dos años antes, la obra había celebrado un estreno triunfal en Berlín. Adenauer, quien después de la guerra se convirtió en el primer canciller alemán, procuró que se "suavizaran" algunas canciones en la función en Colonia y así, en lugar de "burdel", se cantó "hotel". Desde entonces, la balada de gangsters basada en la "Beggar?s Opera" ("Opera de mendigos") inglesa de John Gay (1728), con la legendaria canción de Mackie Messer, fue un éxito permanente en los escenarios. Sin embargo, "Madre Coraje y sus hijos", una obra contra la guerra, puede ser la producción de Brecht que haya conseguido de la manera más absoluta la calificación de "clásico". Por una parte, porque es considerada un ejemplo modelo del teatro épico y de las representaciones del teatro Berliner Ensemble; pero también porque no ha perdido nada de su actualidad, como lo ha demostrado nuevamente la puesta en escena ofrecida el año pasado por Claus Peymann, el actual director del teatro fundado por Brecht. Brecht la presentó por primera vez en Berlín en 1949 junto a Erich Engel y con Helene Weigel en el papel protagónico. El Berliner Ensemble de Brecht residía, por aquel entonces, todavía en el vecino Teatro Alemán de Berlín. En Hollywood, el mismo Brecht celebró la puesta de otra de sus obras más relevantes, "La vida de Galileo". (DPA)














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