11 Agosto 2006 Seguir en 
Durante más de dos horas, la Policía y la Justicia analizaron ayer a la tarde objetos sospechosos que se encontraron en una bolsa que había sido tirada en medio del monte, en El Cadillal. Si bien los investigadores creen que el hallazgo no sería relevante en la investigación por la desaparición de la docente Angela Beatriz Argañaraz, todos los objetos serán sometidos a pericias.
Un grupo de policías que realizaban un rastrillaje en la zona del embudo descubrió la bolsa, que estaba en medio del monte, a pocos metros del camino a la “finca de Carabajal”, como se le llama a un sendero ubicado detrás de la usina del dique, a unos 500 metros de la ruta.
A las 17, la fiscal Adriana Gianonni arribó al lugar, donde estuvo trabajando junto a la Policía Científica hasta casi las 20. Según se informó oficialmente, en la bolsa, de color rojo, los agentes hallaron pedazos de diarios y de azulejos que tendrían sangre, toallas íntimas femeninas y cabellos de color negro. “No sabemos si son elementos determinantes. Pero todo lo que encontremos puede servir para la investigación”, aseguró el abogado querellante Leonardo Coria, que presenció el operativo.
El jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, señaló que la búsqueda intensa que se realiza en la zona es porque las dos únicas detenidas en el caso, Nélida Fernández y Susana Acosta, tienen una casa en la zona. “No es casual que esa bolsa haya estado tirada allí, en un sector casi inaccesible. Así que investigaremos a fondo lo hallado”, manifestó.
Ahora, según trascendió, los peritos deberán probar si la sangre hallada en la bolsa es de humano o de animal. De las averiguaciones hechas en la zona surge que los lugareños no notaron movimientos extraños en los últimos días.
El abogado defensor, Gustavo Morales, manifestó que es evidente que el pelo hallado en la bolsa es de animal y que los otros elementos serían irrelevantes para la causa.
Un grupo de policías que realizaban un rastrillaje en la zona del embudo descubrió la bolsa, que estaba en medio del monte, a pocos metros del camino a la “finca de Carabajal”, como se le llama a un sendero ubicado detrás de la usina del dique, a unos 500 metros de la ruta.
A las 17, la fiscal Adriana Gianonni arribó al lugar, donde estuvo trabajando junto a la Policía Científica hasta casi las 20. Según se informó oficialmente, en la bolsa, de color rojo, los agentes hallaron pedazos de diarios y de azulejos que tendrían sangre, toallas íntimas femeninas y cabellos de color negro. “No sabemos si son elementos determinantes. Pero todo lo que encontremos puede servir para la investigación”, aseguró el abogado querellante Leonardo Coria, que presenció el operativo.
El jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, señaló que la búsqueda intensa que se realiza en la zona es porque las dos únicas detenidas en el caso, Nélida Fernández y Susana Acosta, tienen una casa en la zona. “No es casual que esa bolsa haya estado tirada allí, en un sector casi inaccesible. Así que investigaremos a fondo lo hallado”, manifestó.
Ahora, según trascendió, los peritos deberán probar si la sangre hallada en la bolsa es de humano o de animal. De las averiguaciones hechas en la zona surge que los lugareños no notaron movimientos extraños en los últimos días.
El abogado defensor, Gustavo Morales, manifestó que es evidente que el pelo hallado en la bolsa es de animal y que los otros elementos serían irrelevantes para la causa.












