Proponen que la Argentina deje que el peso se revalorice

El Fondo insiste en que hay que llegar a un acuerdo con quienes no canjeron sus bonos. Que se disponga un aumento en las tarifas de los servicios privatizados forma parte del paquete de sugerencias del FMI.

TRABAJO. La entidad que preside Rodrigo de Rato elevó su informe anual. REUTER.
TRABAJO. La entidad que preside Rodrigo de Rato elevó su informe anual. REUTER.
10 Agosto 2006
WASHINGTON Y BUENOS AIRES.- La inflación de dos dígitos que registra la Argentina no es un ajuste rezagado de los precios tras la crisis de 2002, por lo que el país necesita impulsar la inversión y permitir que el peso suba, para asegurar un aterrizaje económico suave, dijo el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Se trata del informe corresponde a la evaluación que el organismo realiza anualmente de la situación macroeconómica de todos los países que lo integran, tal como lo determina el Artículo IV de su estatuto.
“La mayoría de los directores consideraron la actual inflación más como una consecuencia del crecimiento de la demanda agregada, que no estaba siendo alcanzado por una respuesta suficientemente rápida de la oferta”, señaló el Fondo en su revisión de la economía argentina.
Como consecuencia, las expectativas inflacionarias rondan el 12% para fines de 2007, y la inflación subyacente marchaba a un ritmo del 12,25% hacia fines de junio pasado, dijo el FMI.
En este sentido, la entidad consideró que la política vigente para controlar la inflación, firmando acuerdos con los principales sectores formadores de precios, deberían ser desactivadas en el corto plazo porque perjudican el clima de negocios.
“La Argentina debería usar todas sus herramientas para asegurar que la economía se estabilice de forma no traumática, con una baja inflación y un crecimiento sostenible”, según evaluaron los directores del organismo financiero.
A partir de estas reflexiones, el Fondo recomendó al gobierno argentino limitar el rápido crecimiento del gasto primario, subir las tasas de interés y permitir una mayor flexibilidad del tipo de cambio.
“La mayoría de los directores consideró que hay un deterioro en la posición fiscal y señaló que la política monetaria, si bien estaba siendo ajustada en forma gradual, se mantenía expansiva”, dijo el FMI.
Las autoridades (argentinas) -continuó diciendo el informe-, “también deberían buscar una solución consensuada para los acreedores que rechazaron la oferta de canje de deuda presentada por el gobierno”.
Respecto a la política impositiva recomendó la eliminación del Impuesto al Cheque y las Retenciones a las Exportaciones con el objetivo de mejorar el clima de inversión.

Buenos resultados
Pero el informe de los técnicos del Fondo Monetario no incluyó solo críticas a las políticas vigentes en la Argentina.
El organismo elogió el fuerte desempeño de la economía y felicitó a las autoridades por las políticas que contribuyeron a las caídas del desempleo y de la pobreza y a la recuperación gradual del sistema bancario y las mejoras en el sector exportador.
En este sentido, dijo que el ajuste fiscal pos-crisis no tiene precedentes históricos, porque en 2005 el superávit consolidado fue el 2,5% del PIB. (DyN-Télam-NA-Reuter)

“Sólo son propuestas a un país que es socio”

“Lo que hizo el FMI es realizar una serie de sugerencias sobre los cambios que considera deberían realizarse en la política económica vigente, pero esto incluye tanto a la Argentina como a cualquier país del mundo que es socio y miembro del club que significa el Fondo Monetario Internacional. Esto no tiene nada que ver con que se tenga o no deuda con el organismo”, explicó ayer a LA GACETA, por vía telefónica, el economista Aldo Abram.
“Estos comentarios contienen voces a favor, y también voces en contra, sobre la evolución de la economía de un país que, repito, es socio del Fondo”, reafirmó.
Abram aclaró que la Argentina no dejó de ser socio del FMI después que canceló -a comienzos de este año- la totalidad de la deuda que tenía con la entidad financiera internacional.
En este punto, el economista cuestionó los argumentos que el Poder Ejecutivo nacional esgrimió cuando adoptó esa decisión.
“El Gobierno dijo que cancelaba ese pasivo para que el BCRA recuperara su independencia en el manejo de la política monetaria y para evitar los efectos de uuna corrida del dólar. Pero esto es un blef, porque entre antes de pagarle al FMI y hoy, no ganamos nada de independencia (en cuanto al accionar del BCRA) respecto del Fondo”, afirmó.














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