09 Agosto 2006 Seguir en 
Las antorchas se sumaron a las velas, y en las pancartas se agregó una nueva víctima a la lista de los pedidos de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad.
Los hermanos y los sobrinos de Angela Beatriz Argañaraz marcharon en la plaza Independencia, codo a codo, con Alberto Lebbos, padre de Paulina y con decenas de familiares de víctimas de casos no resueltos. “Nunca me imaginé tener que participar en una marcha de estas. Nunca me imaginé que pudiera haber tanta gente desaparecida en Tucumán, ni tantas familias que sufren por ello”, dijo entre lágrimas Julio Argañaraz, hermano de la maestra que es buscada sin cesar. Junto a él, y sosteniendo una bandera con consignas que pedían por su aparición, estaba Julio Navarro, ex pareja y amigo de “Betty”.
Navarro provocó un revuelo el lunes, cuando dijo que las dos únicas detenidas en el caso son “dos asesinas”. “Mantengo lo que dije. Sí me retracto de haberles llamado asesinas, porque tengo la esperanza de que Betty esté viva. Pero sostengo que ellas son las responsables”, dijo.
Un grupo de manifestantes se reunió en San Martín y Laprida, y allí esperó a quienes venían marchando desde la Facultad de Filosofía y Letras, como lo hacen desde que desapareció Paulina Lebbos. En la plaza Independencia esperaban los familiares de “Betty” Argañaraz, que ubicaron su pancarta detrás de la gran bandera con las fotos de casi 100 víctimas. Dieron vuelta a la plaza y, al llegar a la Catedral, hicieron un minuto de silencio.
“La impunidad está instalada desde hace muchos años en nuestra provincia”, dijo la representante de las Madres de Plaza de Mayo, Sara Mrad. “Incluso, los recursos que se usan para desprestigiar a las víctimas, como el rumor acerca de su vida, o decir ‘algo habrá hecho’, son los mismos que los de la época de la dictadura”, agregó.
Los hermanos y los sobrinos de Angela Beatriz Argañaraz marcharon en la plaza Independencia, codo a codo, con Alberto Lebbos, padre de Paulina y con decenas de familiares de víctimas de casos no resueltos. “Nunca me imaginé tener que participar en una marcha de estas. Nunca me imaginé que pudiera haber tanta gente desaparecida en Tucumán, ni tantas familias que sufren por ello”, dijo entre lágrimas Julio Argañaraz, hermano de la maestra que es buscada sin cesar. Junto a él, y sosteniendo una bandera con consignas que pedían por su aparición, estaba Julio Navarro, ex pareja y amigo de “Betty”.
Navarro provocó un revuelo el lunes, cuando dijo que las dos únicas detenidas en el caso son “dos asesinas”. “Mantengo lo que dije. Sí me retracto de haberles llamado asesinas, porque tengo la esperanza de que Betty esté viva. Pero sostengo que ellas son las responsables”, dijo.
Un grupo de manifestantes se reunió en San Martín y Laprida, y allí esperó a quienes venían marchando desde la Facultad de Filosofía y Letras, como lo hacen desde que desapareció Paulina Lebbos. En la plaza Independencia esperaban los familiares de “Betty” Argañaraz, que ubicaron su pancarta detrás de la gran bandera con las fotos de casi 100 víctimas. Dieron vuelta a la plaza y, al llegar a la Catedral, hicieron un minuto de silencio.
“La impunidad está instalada desde hace muchos años en nuestra provincia”, dijo la representante de las Madres de Plaza de Mayo, Sara Mrad. “Incluso, los recursos que se usan para desprestigiar a las víctimas, como el rumor acerca de su vida, o decir ‘algo habrá hecho’, son los mismos que los de la época de la dictadura”, agregó.












