09 Agosto 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- "La Argentina ya no tiene relaciones carnales con nadie". Con esta frase, el presidente, Néstor Kirchner, salió a responderle al gobierno de Estados Unidos, en alusión a la advertencia que lanzó la administración de George Bush sobre la posibilidad de eliminar preferencias arancelarias que benefician a una importante gama de productos del país, que, según se sospecha, está generada por el acercamiento argentino con Venezuela y la negativa a conformar el ALCA.
"El país toma sus propias decisiones", enfatizó Kirchner y dejó al descubierto la pelea política de fondo que se mantiene con EEUU. Con frases cargadas de referencias y de cuestionamientos a la relación que mantuvo el gobierno de Carlos Menem con la administración estadounidense en la década del 90, el Presidente advirtió que no modificará su política económica.
El enojo estadounidense
Según algunos analistas, Estados Unidos siempre utilizó el SGP para premiar o castigar a los países de todo el mundo de acuerdo con la posición que toman ante sus peticiones. En 1997, EEUU ya había eliminado un listado de productos del SGP, molesto por la Ley de Patentes que se sancionó en esa oportunidad.
Ahora, el gobierno de Bush parece estar molesto por varias cuestiones: la cercanía argentina con Hugo Chávez, la negativa a firmar la integración al ALCA; y los conflictos que presentaron varias empresas de EEUU contra Argentina en el tribunal arbitral del Banco Mundial (el Ciadi) son algunos de los motivos que se mencionan.
Por eso, Kirchner reaccionó haciendo hincapié en que la Argentina es un país independiente. "Bajo ningún aspecto toma en cuenta, para tomar sus decisiones, acciones que no nos parecen ni muy ubicadas ni muy serias, pero que cualquier país que quiera las puede hacer. Con todo respeto, la Argentina sabe lo que tiene que hacer", resaltó el jefe de Estado. (NA-Especial)
"El país toma sus propias decisiones", enfatizó Kirchner y dejó al descubierto la pelea política de fondo que se mantiene con EEUU. Con frases cargadas de referencias y de cuestionamientos a la relación que mantuvo el gobierno de Carlos Menem con la administración estadounidense en la década del 90, el Presidente advirtió que no modificará su política económica.
El enojo estadounidense
Según algunos analistas, Estados Unidos siempre utilizó el SGP para premiar o castigar a los países de todo el mundo de acuerdo con la posición que toman ante sus peticiones. En 1997, EEUU ya había eliminado un listado de productos del SGP, molesto por la Ley de Patentes que se sancionó en esa oportunidad.
Ahora, el gobierno de Bush parece estar molesto por varias cuestiones: la cercanía argentina con Hugo Chávez, la negativa a firmar la integración al ALCA; y los conflictos que presentaron varias empresas de EEUU contra Argentina en el tribunal arbitral del Banco Mundial (el Ciadi) son algunos de los motivos que se mencionan.
Por eso, Kirchner reaccionó haciendo hincapié en que la Argentina es un país independiente. "Bajo ningún aspecto toma en cuenta, para tomar sus decisiones, acciones que no nos parecen ni muy ubicadas ni muy serias, pero que cualquier país que quiera las puede hacer. Con todo respeto, la Argentina sabe lo que tiene que hacer", resaltó el jefe de Estado. (NA-Especial)
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