Los asaltantes se hacen un picnic a metros de la Policía

Vecinos de Villa 9 de Julio están espantados por la cantidad de robos. Un almacenero ya fue asaltado cinco veces. Nadie puede colgar ropa en el fondo, porque desaparece.

CANSADO. Fortunato Movane tiene un pequeño almacén que es blanco constante de los delincuentes.
CANSADO. Fortunato Movane tiene un pequeño almacén que es blanco constante de los delincuentes.
07 Septiembre 2002
Don Fortunato Movane trabaja para los delincuentes. Y no es que forme parte de una mafia ni nada por el estilo, sino que el dinero que obtiene con su pequeño almacén, en general, se lo llevan los asaltantes, que lo visitan con bastante asiduidad. Movane tiene su negocio en la esquina de calles López y Planes y Estanislao del Campo, en el corazón de Villa 9 de Julio. Allí, los vecinos denunciaron que la zona se convirtió en tierra de nadie, y eso que la seccional 10ª está ubicada exactamente a una cuadra.
Movane relató lo que le pasó el jueves a las 14. "Yo estaba atendiendo y un hombre entró y me pidió cigarrillos. Cuando me di vuelta me pusieron un revólver en la cabeza y él tipo me sacó una caja con mercadería", explicó. El miércoles ya habían entrado al negocio, luego de destrozar una puerta. En ese momento le robaron 1.332 pesos, 200 cospeles y una caja con cigarrillos.
"No me dejaron nada. La verdad es que lo que pasa aquí es terrible. Hace poco me enteré quién era el que me había robado, fui a la comisaría y lo denuncié. Pero no pasó nada. No se puede vivir de esta forma", se quejó.
Ayer a la madrugada, los ladrones también entraron en la casa de Víctor Martínez y se llevaron toda la ropa y el calzado que estaba en el fondo. "Dejaron a los chicos desnudos. Y cada dos por tres hacen esto. Estamos gastando fortunas en ropa para el colegio", afirmó.

En todo momento
Según los vecinos, los delincuentes no tienen pudor en actuar a cualquier hora. Uno de los ataques preferidos se da en la parada del ómnibus. "Esperan que alguien se baje y le arrebatan la cartera o el portafolios. Por aquí la Policía no aparece. Debe ser porque no tenemos plata para pagarles", aseguró Graciela Fernández.
Para peor, las calles están destrozadas y los ladrones rompen los focos, para que puedan actuar más tranquilos.
Los vecinos afirman que, por semana, hay por lo menos dos robos, en una zona que comprende cuatro cuadras. "Queremos vivir decentemente, pero no se puede salir de noche, y nuestras casas ya parecen cárceles de tantas rejas y cerramientos", dijo Luis Soria.
La zona está rodeada por barrios como Alto la Pólvora y Mataderos, de donde, según los vecinos, salen a robar los delincuentes. "Siempre que llamamos a la Policía nos contestan lo mismo: ?no tenemos nafta?. Parece que se burlan de nosotros. ¡Si estamos a una cuadra!", afirmó Pablo Solari.

Reunión en el Obispo Piedrabuena
Los vecinos nucleados en la Unión Vecinal Obispo Piedrabuena tendrán hoy una reunión extraordinaria en la cual harán entrega a la seccional 10ª de una motocicleta reparada gracias al aporte que ellos mismos realizaron.
Esta organización se formó justamente para luchar contra la inseguridad que estaban sufriendo en el barrio y una de las primeras resoluciones fue colaborar con la Policía para que se efectúen más patrullajes.
Los vecinos habían advertido que sin una acción conjunta, los delincuentes continuarían haciéndoles la vida imposible. La cita será a las 19. También se informó que en la asamblea se tratarán, además, los próximos pasos a seguir y se explicarán los trabajos realizados hasta este momento. Se invitó a todos los vecinos del barrio que quieran participar.

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