07 Septiembre 2002 Seguir en 
Un clima de ebullición se vivió ayer en los salones del Hipódromo de Tucumán. La presión de una gran cantidad de usuarios provocó que la audiencia pública para debatir la modificación de las tarifas de la luz pasara a un cuarto intermedio hasta nuevo aviso. El titular del EPRET, Roberto Carro, justificó la medida al afirmar que no estaban dadas las garantías para seguir adelante con la polémica convocatoria. La nueva fecha aún no está definida.
De las ocho audiencias que realizó el organismo regulador desde la privatización del servicio, ayer fue la primera vez que debió ser levantada por la firme decisión de los usuarios. Mientras tanto, EDET adelantó que insistirá en su petitorio de solicitar un aumento del 9,83% en las tarifas de la luz, retroactivo a mayo pasado.
Animos caldeados
La audiencia estaba convocada para las 8, pero comenzó quince minutos después. En un salón colmado de público, Carro abrió la sesión. Desde el mismo momento en que se hacía el acto de presentación de las pruebas aportadas por las partes, tanto a favor como en contra del incremento, los usuarios comenzaron a exteriorizar su disconformismo y a exigir que las tarifas no sean tocadas. Bajo la consigna "Argentina, Argentina" y "que se vayan, que se vayan", y otros cánticos de grueso calibre, un grupo de ciudadanas con una bandera en alto se ubicó delante del estrado y comenzó a cantar el Himno nacional.
Carro intentó hacer uso de la palabra, pero fue nuevamente censurado por el público con una fuerte silbatina, gritos y aplausos. Ante esta actitud, el funcionario decidió pasar a un cuarto intermedio hasta las 10. Paralelamente se dispuso un cordón de policías frente al estrado para evitar cualquier incidente. Afuera, efectivos de Gendarmería nacional custodiaban el lugar.
Entre los asistentes se destacaban los directivos de la FET; el defensor del pueblo, Juan Eduardo Rojas; el legislador Miguel Brito; el concejal Raúl Moreno; representantes de organizaciones de consumidores, centrales sindicales, dirigentes del Polo Social, de la Corriente Clasista y Combativa, agrupaciones de desocupados y público en general.
En la primera fila también se hallaban los directivos de EDET, encabezados por el presidente de la compañía, Mario Donoso. Mientras se aguardaba el retorno de la sesión, Dionisia Sánchez, una jefa de hogar, se instaló adelante y, con un cartel que colgaba de su cuello, relató las penurias que afrontan en su casa. Afirmó que un aumento de luz seria lapidario para su familia. "No permitamos que nos atropellen con un aumento", enfatizó ante el aplauso de los presentes y el desconcierto de las autoridades del EPRET.
El descontento cada vez era más pronunciado y las críticas al EPRET y a la empresa eran más frecuentes. Antes de las 10, Carro resolvió suspender definitivamente la audiencia hasta nuevo aviso. "Lamentablemente no estaban dadas las garantías para el normal desarrollo de la audiencia publica", expresó Carro.
Sobre la nueva fecha de convocatoria, el funcionario señaló que aún no está definida.
De las ocho audiencias que realizó el organismo regulador desde la privatización del servicio, ayer fue la primera vez que debió ser levantada por la firme decisión de los usuarios. Mientras tanto, EDET adelantó que insistirá en su petitorio de solicitar un aumento del 9,83% en las tarifas de la luz, retroactivo a mayo pasado.
Animos caldeados
La audiencia estaba convocada para las 8, pero comenzó quince minutos después. En un salón colmado de público, Carro abrió la sesión. Desde el mismo momento en que se hacía el acto de presentación de las pruebas aportadas por las partes, tanto a favor como en contra del incremento, los usuarios comenzaron a exteriorizar su disconformismo y a exigir que las tarifas no sean tocadas. Bajo la consigna "Argentina, Argentina" y "que se vayan, que se vayan", y otros cánticos de grueso calibre, un grupo de ciudadanas con una bandera en alto se ubicó delante del estrado y comenzó a cantar el Himno nacional.
Carro intentó hacer uso de la palabra, pero fue nuevamente censurado por el público con una fuerte silbatina, gritos y aplausos. Ante esta actitud, el funcionario decidió pasar a un cuarto intermedio hasta las 10. Paralelamente se dispuso un cordón de policías frente al estrado para evitar cualquier incidente. Afuera, efectivos de Gendarmería nacional custodiaban el lugar.
Entre los asistentes se destacaban los directivos de la FET; el defensor del pueblo, Juan Eduardo Rojas; el legislador Miguel Brito; el concejal Raúl Moreno; representantes de organizaciones de consumidores, centrales sindicales, dirigentes del Polo Social, de la Corriente Clasista y Combativa, agrupaciones de desocupados y público en general.
En la primera fila también se hallaban los directivos de EDET, encabezados por el presidente de la compañía, Mario Donoso. Mientras se aguardaba el retorno de la sesión, Dionisia Sánchez, una jefa de hogar, se instaló adelante y, con un cartel que colgaba de su cuello, relató las penurias que afrontan en su casa. Afirmó que un aumento de luz seria lapidario para su familia. "No permitamos que nos atropellen con un aumento", enfatizó ante el aplauso de los presentes y el desconcierto de las autoridades del EPRET.
El descontento cada vez era más pronunciado y las críticas al EPRET y a la empresa eran más frecuentes. Antes de las 10, Carro resolvió suspender definitivamente la audiencia hasta nuevo aviso. "Lamentablemente no estaban dadas las garantías para el normal desarrollo de la audiencia publica", expresó Carro.
Sobre la nueva fecha de convocatoria, el funcionario señaló que aún no está definida.







