16 Julio 2006 Seguir en 
GAZA.- Seis palestinos murieron el domingo en la franja de Gaza, donde los tanques israelíes realizaron una nueva incursión destinada a rescatar con vida a un soldado secuestrado por grupos armados el 25 de junio.
Desde entonces, el ejército israelí lleva a cabo una ofensiva contra esta región aunque hasta ahora no vio cumplidos ninguno de sus dos objetivos: la liberación del cabo Gilad Shalit y la interrupción del lanzamiento de cohetes al sur del Estado hebreo.
Los blindados, que se habían retirado el viernes del centro y sur de la franja, volvieron a entrar el domingo al amanecer, pero esta vez por el norte, desde donde son lanzados estos proyectiles.
Una columna de blindados penetró hasta la ciudad de Beit Hanun, donde tres activistas palestinos, miembros del brazo armado del movimiento islámico Hamas, murieron y 10 resultaron heridos.
Según portavoces militares israelíes, la aviación llevó a cabo tres bombardeos en la zona. Uno de ellos atacó una casa utilizada por Hamas como oficina, en el campo de refugiados de Jabalia, y otros dos tuvieron como blanco a hombres armados en la zona de Beit Hanun.
Por la tarde, dos activistas palestinos murieron en un ataque aéreo israelí en Beit Hanun. El domingo al caer la noche, los tanques israelíes estaban en el corazón de esta ciudad, los soldados habían ocupado varias casas y los blindados tomaron posiciones cerca de un hospital de la ONU.
Los disparos de tanque y de helicóperos Apache eran abundantes en las calles desiertas, comprobó la AFP.
Cerca de Rafah, al sur de la franja, una palestina de 75 años fue encontrada muerta después de que pasara horas herida en su domicilio, que fue alcanzado por un disparo de tanque israelí.
Al menos 84 palestinos han perdido la vida desde el 5 de julio en Gaza, cuando el ejército israelí intensificó por tierra y aire su ofensiva en la franja.
Además, numerosas infraestructuras como la central eléctrica de la franja, puentes y carreteras han sido bombardeadas.
El Estado hebreo dirige sus ataques contra el movimiento islámico Hamas, que controla el gobierno palestino, y al que Israel considera responsable de la captura de su soldado.
Varios edificios oficiales del gobierno, entre ellos la oficina del primer ministro, Ismail Haniyeh, y de los titulares de Interior, Economía y Relaciones Exteriores han sido también bombardeadas.
Desde el pasado miércoles, la presión militar sobre Gaza ha disminuido debido a que las tropas israelíes se concentran sobre todo en su ofensiva en Líbano contra la milicia chiíta del Hezbolá.
Sin embargo, la situación de los 1,4 millones de personas que viven en la franja es cada día más preocupante. La falta de electricidad producida por el bombardeo de la central eléctrica el 28 de junio sumada a la carestía de combustible provoca además problemas de alcantarillado y de distribución de agua potable.
Por el momento, las negociaciones para encontrar una salida pacífica al secuestro del soldado Shalit y poner fin al asedio que sufre la franja de Gaza no han dado fruto.
Los tres grupos armados que reivindicaron la captura del cabo, incluidas las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, exigen a Israel que libere niños, mujeres y líderes palestinos presos en sus cárceles.
Las autoridades israelíes no se cansan de repetir que "no negociarán con terroristas". Pero, fortalecidos por el secuestro de otros dos soldados israelíes en Líbano, estos movimientos palestinos no se dejarán amedrentar tan fácilmente.
Paralelamente, los disparos de cohetes no parecen cesar. En las últimas horas, tres proyectiles de fabricación artesanal tipo Al Qassam fueron disparados desde la franja de Gaza a la ciudad israelí de Sderot, al sur, aunque no hubo que lamentar víctimas. (AFP-NA)
Desde entonces, el ejército israelí lleva a cabo una ofensiva contra esta región aunque hasta ahora no vio cumplidos ninguno de sus dos objetivos: la liberación del cabo Gilad Shalit y la interrupción del lanzamiento de cohetes al sur del Estado hebreo.
Los blindados, que se habían retirado el viernes del centro y sur de la franja, volvieron a entrar el domingo al amanecer, pero esta vez por el norte, desde donde son lanzados estos proyectiles.
Una columna de blindados penetró hasta la ciudad de Beit Hanun, donde tres activistas palestinos, miembros del brazo armado del movimiento islámico Hamas, murieron y 10 resultaron heridos.
Según portavoces militares israelíes, la aviación llevó a cabo tres bombardeos en la zona. Uno de ellos atacó una casa utilizada por Hamas como oficina, en el campo de refugiados de Jabalia, y otros dos tuvieron como blanco a hombres armados en la zona de Beit Hanun.
Por la tarde, dos activistas palestinos murieron en un ataque aéreo israelí en Beit Hanun. El domingo al caer la noche, los tanques israelíes estaban en el corazón de esta ciudad, los soldados habían ocupado varias casas y los blindados tomaron posiciones cerca de un hospital de la ONU.
Los disparos de tanque y de helicóperos Apache eran abundantes en las calles desiertas, comprobó la AFP.
Cerca de Rafah, al sur de la franja, una palestina de 75 años fue encontrada muerta después de que pasara horas herida en su domicilio, que fue alcanzado por un disparo de tanque israelí.
Al menos 84 palestinos han perdido la vida desde el 5 de julio en Gaza, cuando el ejército israelí intensificó por tierra y aire su ofensiva en la franja.
Además, numerosas infraestructuras como la central eléctrica de la franja, puentes y carreteras han sido bombardeadas.
El Estado hebreo dirige sus ataques contra el movimiento islámico Hamas, que controla el gobierno palestino, y al que Israel considera responsable de la captura de su soldado.
Varios edificios oficiales del gobierno, entre ellos la oficina del primer ministro, Ismail Haniyeh, y de los titulares de Interior, Economía y Relaciones Exteriores han sido también bombardeadas.
Desde el pasado miércoles, la presión militar sobre Gaza ha disminuido debido a que las tropas israelíes se concentran sobre todo en su ofensiva en Líbano contra la milicia chiíta del Hezbolá.
Sin embargo, la situación de los 1,4 millones de personas que viven en la franja es cada día más preocupante. La falta de electricidad producida por el bombardeo de la central eléctrica el 28 de junio sumada a la carestía de combustible provoca además problemas de alcantarillado y de distribución de agua potable.
Por el momento, las negociaciones para encontrar una salida pacífica al secuestro del soldado Shalit y poner fin al asedio que sufre la franja de Gaza no han dado fruto.
Los tres grupos armados que reivindicaron la captura del cabo, incluidas las brigadas Ezzedin Al Qassam, brazo armado de Hamas, exigen a Israel que libere niños, mujeres y líderes palestinos presos en sus cárceles.
Las autoridades israelíes no se cansan de repetir que "no negociarán con terroristas". Pero, fortalecidos por el secuestro de otros dos soldados israelíes en Líbano, estos movimientos palestinos no se dejarán amedrentar tan fácilmente.
Paralelamente, los disparos de cohetes no parecen cesar. En las últimas horas, tres proyectiles de fabricación artesanal tipo Al Qassam fueron disparados desde la franja de Gaza a la ciudad israelí de Sderot, al sur, aunque no hubo que lamentar víctimas. (AFP-NA)
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