15 Julio 2006 Seguir en 
BEIRUT/GAZA.- Ajeno a las críticas internacionales, Israel continuó ayer su ofensiva en Líbano, mientras Hezbollah también perpetró nuevos ataques contra el Estado hebreo, todo lo cual agudizó la crisis en Medio Oriente. Los ataques aéreos contra objetivos en el Líbano causaron la muerte a cinco civiles. Aviones de guerra dispararon contra un cuartel de la milicia chiíta Hezbollah y la casa de su líder, el jeque Hassan Nasrallah, quien no se encontraba allí. Tras el ataque, Nasrallah declaró una "guerra abierta" a Israel y a su "estúpido gobierno". Antes, el gobierno israelí había amenazado con matar al líder guerrillero, cuya organización secuestró a dos soldados israelíes y mató a otros ocho en la frontera. Ayer, se mantenía el bloqueo a Líbano por tierra, aire y mar. Los ataques israelíes en la Franja de Gaza también prosiguieron: un helicóptero disparó un misil contra la oficina del ministro palestino de Economía del gobierno de Hamas, Alla al Aaraj. Siria anunció que apoyará a sus aliados, Hezbollah y Líbano, contra los ataques de Israel. (Reuter-DPA)








