EE.UU. quedó aislado por su apoyo a Tel Aviv

El presidente norteamericano se negó a presionar al estado de Israel para frenar las operaciones militares en territorio libanés.

15 Julio 2006
WASHINGTON.- Como consecuencia del agravamiento de la situación en Medio Oriente, Estados Unidos, aislado en su respaldo a Israel, recibe múltiples reclamos para que intervenga, pero las opciones diplomáticas a su alcance no son claras. El presidente, George W. Bush, se negó ayer a presionar a Israel para que ponga fin a las operaciones militares en Líbano, pero instó a su aliado a evitar daños a la población civil.
Por su parte, el senador republicano Chuck Hagel, critico de la administración Bush, remarcó que EEUU “debe ayudar rápidmente a estabilizar y trabajar para disminuir esta peligrosa y volátil situación” en Medio Oriente, y adviertó que se corre el riesgo de un conflicto regional que envolvería a EEUU y al resto del mundo. Los analistas señalan que una estrategia lógica para EEUU sería aprovechar hoy la reunión de líderes mundiales, en la cumbre del G8 en Rusia, y presionar sobre Irán y Siria para que dejen de apoyar al Hezbolllah.
Por su parte, Rusia está en condiciones de usar su tradicional influencia en el mundo árabe para poner fin a la escalada bélica, pero sabe que las ocho potencias mundiales están divididas respecto del conflicto en Medio Oriente, y que, excepto EEUU y Canadá, el resto de los líderes del G8 no justifica la operación israelí. (Reuter-AFP)