14 Julio 2006 Seguir en 
BEIRUT.- El ejército de Israel atacó ayer el aeropuerto de Beirut y bloqueó los puertos libaneses, intensificando así las represalias que ya causaron la muerte de 55 civiles, desde que la guerrilla Hezbollah secuestró a dos soldados del Estado judío. El Consejo de Seguridad de la ONU, en tanto, llamó a una reunión urgente para tratar hoy la escalada de violencia entre Israel y el Líbano.
Combatientes de Hezbollah lanzaron más de 80 cohetes contra el norte de Israel, en el peor bombardeo de la década. Dos personas murieron y 43 resultaron heridas. Las autoridades ordenaron a los habitantes del lugar que busquen refugio seguro. También hubo ataques con misiles a la ciudad de Haifa, la tercera más grande del Estado judío.
El embajador israelí en EEUU, Daniel Ayalon, dijo a periodistas en Washington que el ataque sobre Haifa implicaba una gran escalada en el conflicto, pero Hezbollah, un grupo respaldado por Irán y Siria, negó la ofensiva sobre la localidad portuaria.
Las agresiones coinciden con una gran ofensiva israelí que se realiza en la Franja de Gaza, para tratar de liberar a un soldado capturado por milicias palestinas y acabar con los ataques con cohetes desde allí, contra Israel.
Unos 55 civiles murieron en los dos días de permanentes ataques aéreos en el sur libanés. Entre ellos, se cuentan 10 miembros de una familia de la aldea Dweir y siete de otra en Baflay. También falleció un soldado libanés.
El ministro de Información, Ghazi al Aridi, dijo, después de una reunión de emergencia de gabinete, que el Líbano deseaba un alto al fuego completo y terminar con "esta agresión de fin incierto" de parte de Israel.
En tanto, aeronaves israelíes bombardearon reiteradamente las pistas del aeropuerto internacional de Beirut, desviando los vuelos hacia Chipre. También atacaron tanques de combustibles cercanos al aeropuerto y dos bases aéreas militares y lanzaron panfletos en un suburbio de la capital -bastión de Hezbollah-, advirtiendo a los civiles para que se protejan de eventuales ataques.
Un funcionario israelí señaló que el bloqueo aéreo y marítimo se mantendría durante lo que sería una ofensiva prolongada contra el Hezbollah en el Líbano. Naves de la armada desviaron tres barcos que llevaban combustible hacia Beirut, dijo una fuente.
Las instalaciones de la red de televisión Al Manar, de Hezbollah en Beirut, fueron atacadas por helicópteros israelíes y bombardeada la autopista que une esa ciudad con Damasco, la capital de Siria. Ayer, unos 45.000 turistas huyeron hacia Siria, la única conexión con el mundo.
Israel rechazó ayer las exigencias de Hezbollah para liberar a prisioneros árabes a cambio de dos soldados secuestrados, identificados como Ehud Goldwasser (31 años) y Eldad Regev (26), y teme que los soldados sean llevados en secreto a Irán. (Reuter)
Combatientes de Hezbollah lanzaron más de 80 cohetes contra el norte de Israel, en el peor bombardeo de la década. Dos personas murieron y 43 resultaron heridas. Las autoridades ordenaron a los habitantes del lugar que busquen refugio seguro. También hubo ataques con misiles a la ciudad de Haifa, la tercera más grande del Estado judío.
El embajador israelí en EEUU, Daniel Ayalon, dijo a periodistas en Washington que el ataque sobre Haifa implicaba una gran escalada en el conflicto, pero Hezbollah, un grupo respaldado por Irán y Siria, negó la ofensiva sobre la localidad portuaria.
Las agresiones coinciden con una gran ofensiva israelí que se realiza en la Franja de Gaza, para tratar de liberar a un soldado capturado por milicias palestinas y acabar con los ataques con cohetes desde allí, contra Israel.
Unos 55 civiles murieron en los dos días de permanentes ataques aéreos en el sur libanés. Entre ellos, se cuentan 10 miembros de una familia de la aldea Dweir y siete de otra en Baflay. También falleció un soldado libanés.
El ministro de Información, Ghazi al Aridi, dijo, después de una reunión de emergencia de gabinete, que el Líbano deseaba un alto al fuego completo y terminar con "esta agresión de fin incierto" de parte de Israel.
En tanto, aeronaves israelíes bombardearon reiteradamente las pistas del aeropuerto internacional de Beirut, desviando los vuelos hacia Chipre. También atacaron tanques de combustibles cercanos al aeropuerto y dos bases aéreas militares y lanzaron panfletos en un suburbio de la capital -bastión de Hezbollah-, advirtiendo a los civiles para que se protejan de eventuales ataques.
Un funcionario israelí señaló que el bloqueo aéreo y marítimo se mantendría durante lo que sería una ofensiva prolongada contra el Hezbollah en el Líbano. Naves de la armada desviaron tres barcos que llevaban combustible hacia Beirut, dijo una fuente.
Las instalaciones de la red de televisión Al Manar, de Hezbollah en Beirut, fueron atacadas por helicópteros israelíes y bombardeada la autopista que une esa ciudad con Damasco, la capital de Siria. Ayer, unos 45.000 turistas huyeron hacia Siria, la única conexión con el mundo.
Israel rechazó ayer las exigencias de Hezbollah para liberar a prisioneros árabes a cambio de dos soldados secuestrados, identificados como Ehud Goldwasser (31 años) y Eldad Regev (26), y teme que los soldados sean llevados en secreto a Irán. (Reuter)








