05 Julio 2006 Seguir en 
“La normas son claras: la calle Perú tiene un límite de velocidad de 50 kilómetros por hora. Hay varios carteles que informan a los conductores sobre este punto, pero el problema es que nadie lo respeta”, aseguró el doctor Juan Masaguer, titular de la Dirección Provincial de Emergencias.
El funcionario, que reside en Yerba Buena, es consciente de que la arteria donde se produjo el accidente es hoy una de las vías más importantes de la ciudad. “Por no ir por la Perón y, por ahorrarse cuatro cuadras, los vecinos prefieren el peligro y eso tiene mucho que ver con la conducta transgresora de la gente”, comentó.
Masaguer sostuvo que los índices de accidentes del primer trimestre de 2006, sólo en la capital de la provincia, se incrementaron un 44% con respecto al año pasado. De esos hechos, siempre según lo informado por el funcionario, el 27% se produjo en esquinas donde había semáforos.
A la hora de explicar los motivos de semejante incremento, Masaguer no dudó en señalar el exceso de velocidad. “Un conductor que circula a 100 kilómetros por hora, se desplaza 27 metros en un segundo. Se necesita de un segundo y medio para reaccionar, es decir, que recorrerá unos 40 metros y, probablemente, en 60 metros detendrá la marcha. Y estoy dando un ejemplo de un auto nuevo y no de un remise que posiblemente no reúna las condiciones necesarias para superar una verificación técnica”, argumentó.
El funcionario sostuvo que la solución es un urgente cambio de política. “A los infractores hay que castigarlos con lo que más les duele, que es el aspecto económico. Una persona que pase un semáforo en rojo debería pagar una multa de $ 5.000 y, si reincide, se le debería quitar la licencia de conducir”, concluyó.
Estadísticas
Según los registros que maneja la Policía, en los últimos dos años murieron tres personas en idéntica cantidad de accidentes que se registraron en distintos puntos de Yerba Buena. José Bustamante, titular de la comisaría de esa ciudad recordó los hechos: “un ciclista murió después de haber sido atropellado en la avenida Solano Vera; otro automovilista falleció al impactar su vehículo en Aconquija al 1.900 y el del lunes”.
El comisario señaló que los índices de mortalidad no son altos si se tiene en cuenta que Yerba Buena es una ciudad de 85.000 habitantes y la mayoría cuenta con vehículo. “Específicamente, la calle Perú no está catalogada como una arteria donde se hayan producido muchos accidentes, pero nadie puede negar que en los últimos tiempos se transformó en una vía de circulación muy importante”, explicó Bustamante.
El comisario Bustamante indicó además que “en los últimos tiempos, los siniestros que se produjeron en la ciudad tienen que ver con fallas humanas y no mecánicas y esta es clara muestra de que los conductores no son prudentes a la hora de manejar”.
El funcionario, que reside en Yerba Buena, es consciente de que la arteria donde se produjo el accidente es hoy una de las vías más importantes de la ciudad. “Por no ir por la Perón y, por ahorrarse cuatro cuadras, los vecinos prefieren el peligro y eso tiene mucho que ver con la conducta transgresora de la gente”, comentó.
Masaguer sostuvo que los índices de accidentes del primer trimestre de 2006, sólo en la capital de la provincia, se incrementaron un 44% con respecto al año pasado. De esos hechos, siempre según lo informado por el funcionario, el 27% se produjo en esquinas donde había semáforos.
A la hora de explicar los motivos de semejante incremento, Masaguer no dudó en señalar el exceso de velocidad. “Un conductor que circula a 100 kilómetros por hora, se desplaza 27 metros en un segundo. Se necesita de un segundo y medio para reaccionar, es decir, que recorrerá unos 40 metros y, probablemente, en 60 metros detendrá la marcha. Y estoy dando un ejemplo de un auto nuevo y no de un remise que posiblemente no reúna las condiciones necesarias para superar una verificación técnica”, argumentó.
El funcionario sostuvo que la solución es un urgente cambio de política. “A los infractores hay que castigarlos con lo que más les duele, que es el aspecto económico. Una persona que pase un semáforo en rojo debería pagar una multa de $ 5.000 y, si reincide, se le debería quitar la licencia de conducir”, concluyó.
Estadísticas
Según los registros que maneja la Policía, en los últimos dos años murieron tres personas en idéntica cantidad de accidentes que se registraron en distintos puntos de Yerba Buena. José Bustamante, titular de la comisaría de esa ciudad recordó los hechos: “un ciclista murió después de haber sido atropellado en la avenida Solano Vera; otro automovilista falleció al impactar su vehículo en Aconquija al 1.900 y el del lunes”.
El comisario señaló que los índices de mortalidad no son altos si se tiene en cuenta que Yerba Buena es una ciudad de 85.000 habitantes y la mayoría cuenta con vehículo. “Específicamente, la calle Perú no está catalogada como una arteria donde se hayan producido muchos accidentes, pero nadie puede negar que en los últimos tiempos se transformó en una vía de circulación muy importante”, explicó Bustamante.
El comisario Bustamante indicó además que “en los últimos tiempos, los siniestros que se produjeron en la ciudad tienen que ver con fallas humanas y no mecánicas y esta es clara muestra de que los conductores no son prudentes a la hora de manejar”.









