01 Julio 2006 Seguir en 
GAZA.- El primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, afirmó que el gobernante partido Hamas trabaja para liberar al soldado Guilad Shalit, secuestrado el domingo, pero denunció que sus esfuerzos son obstaculizados por la ofensiva militar israelí. Ayer continuaron, por cuarto día consecutivo, los bombardeos por tierra, aire y mar contra sitios despoblados de la Franja de Gaza, y algunos ataques puntuales contra objetivos palestinos considerados extremistas. Por lo menos dos activistas murieron ayer en Naplusa, en el marco de la operación “Lluvia de verano”.
Egipto, que comenzó a mediar en la crisis, avaló las afirmaciones de Haniyeh y dijo que el gobierno de Hamas había accedido a liberar al soldado, pero admitió que Israel no acepta sus condiciones. Los grupos militantes que mantienen cautivo a Shilat exigieron la libertad de mujeres y de jóvenes palestinos que se hallan prisioneros en cárceles israelíes. La oferta ha sido rechazada sin vueltas por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que exige la libertad inmediata del militar sin condición alguna.
Acto premeditado
Ayer, en su primera aparición pública desde el secuestro del soldado y desde que Israel comenzó a atacar la Franja, Haniyeh dijo que la ofensiva israelí -incluyendo la detención de ministros de su gabinete y diputados- forma parte de un plan premeditado para derribar a su gobierno de Hamas. No obstante, dijo que su gobierno se esfuerza por salvar a Shilat, que se hallaría al sur de Gaza, pero que Israel debe detener sus acciones.
Desde el martes, Israel lanzó unos 600 proyectiles contra más de 30 objetivos en la Franja de Gaza, entre ellos el Ministerio del Interior, que ayer seguía bajo fuego aéreo. Unos 700.000 residentes de la Franja llevan cuatro días sin agua ni luz, ya que los aviones israelíes destruyeron las dos usinas que proveen de energía la región. La ONU advirtió que la destrucción de las centrales eléctricas puso al borde de una crisis humanitaria a los palestinos, muchos de los cuales tienen sólo una ración diaria de comida. Además, las fuerzas israelíes detuvieron el jueves a 64 dirigentes de Hamas; entre ellos, ocho ministros y 56 diputados, en distintas redadas en Cisjordania.
En tanto, una encuesta publicada en el diario Jediot Ajaronot mostró que la mayoría de los israelíes -un 53%- quiere que su gobierno negocie con los militantes palestinos que mantienen secuestrado al soldado. (Télam-Reuter)
Egipto, que comenzó a mediar en la crisis, avaló las afirmaciones de Haniyeh y dijo que el gobierno de Hamas había accedido a liberar al soldado, pero admitió que Israel no acepta sus condiciones. Los grupos militantes que mantienen cautivo a Shilat exigieron la libertad de mujeres y de jóvenes palestinos que se hallan prisioneros en cárceles israelíes. La oferta ha sido rechazada sin vueltas por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que exige la libertad inmediata del militar sin condición alguna.
Acto premeditado
Ayer, en su primera aparición pública desde el secuestro del soldado y desde que Israel comenzó a atacar la Franja, Haniyeh dijo que la ofensiva israelí -incluyendo la detención de ministros de su gabinete y diputados- forma parte de un plan premeditado para derribar a su gobierno de Hamas. No obstante, dijo que su gobierno se esfuerza por salvar a Shilat, que se hallaría al sur de Gaza, pero que Israel debe detener sus acciones.
Desde el martes, Israel lanzó unos 600 proyectiles contra más de 30 objetivos en la Franja de Gaza, entre ellos el Ministerio del Interior, que ayer seguía bajo fuego aéreo. Unos 700.000 residentes de la Franja llevan cuatro días sin agua ni luz, ya que los aviones israelíes destruyeron las dos usinas que proveen de energía la región. La ONU advirtió que la destrucción de las centrales eléctricas puso al borde de una crisis humanitaria a los palestinos, muchos de los cuales tienen sólo una ración diaria de comida. Además, las fuerzas israelíes detuvieron el jueves a 64 dirigentes de Hamas; entre ellos, ocho ministros y 56 diputados, en distintas redadas en Cisjordania.
En tanto, una encuesta publicada en el diario Jediot Ajaronot mostró que la mayoría de los israelíes -un 53%- quiere que su gobierno negocie con los militantes palestinos que mantienen secuestrado al soldado. (Télam-Reuter)







