30 Junio 2006 Seguir en 
MEXICO.- Por cuarta vez consecutiva, la Cámara de Diputados de México estará fragmentada entre tres fuerzas políticas sin que el presidente, a elegirse en los comicios del domingo, cuente con una mayoría capaz de sacar adelante las reformas que considere necesarias.
Las encuestas pronostican un final de foto entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y el oficialista Felipe Calderón, pero gane quien gane, ninguno tendrá la mayoría absoluta, porque los tres principales partidos llegan al 2 de julio con intenciones de voto del 30% cada uno. La firma Consulta Mitofsky dio la aproximación más clara de la eventual composición de las dos Cámaras del Legislativo mexicano.
El Partido Acción Nacional (PAN, gobierno) tendría -por primera vez- la mayoría en la Cámara de Diputados, con entre 163 y 169 escaños de 500, mientras que en el Senado sería la segunda fuerza, con entre 37 a 47 de un total de 129. El ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdería la mayoría simple que había conservado en las últimas tres legislaturas en la Cámara de Diputados, en la que conseguiría de 145 a 169 escaños, los que tendría que repartir con su aliado en estos comicios, el Partido Verde. En el Senado, donde el PRI conservó con su aliado la mayoría absoluta en la legislatura saliente, sería la primera fuerza con 42 a 52 escaños.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), que sufrió en la elección intermedia de 2003 un duro retroceso en el legislativo, conseguiría de 144 a 168 diputaciones y de 33 a 43 senadurías. Estos escaños tendrían que compartirlos con sus aliados de Convergencia y el Partido del Trabajo. (Reuter)
Las encuestas pronostican un final de foto entre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador y el oficialista Felipe Calderón, pero gane quien gane, ninguno tendrá la mayoría absoluta, porque los tres principales partidos llegan al 2 de julio con intenciones de voto del 30% cada uno. La firma Consulta Mitofsky dio la aproximación más clara de la eventual composición de las dos Cámaras del Legislativo mexicano.
El Partido Acción Nacional (PAN, gobierno) tendría -por primera vez- la mayoría en la Cámara de Diputados, con entre 163 y 169 escaños de 500, mientras que en el Senado sería la segunda fuerza, con entre 37 a 47 de un total de 129. El ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdería la mayoría simple que había conservado en las últimas tres legislaturas en la Cámara de Diputados, en la que conseguiría de 145 a 169 escaños, los que tendría que repartir con su aliado en estos comicios, el Partido Verde. En el Senado, donde el PRI conservó con su aliado la mayoría absoluta en la legislatura saliente, sería la primera fuerza con 42 a 52 escaños.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), que sufrió en la elección intermedia de 2003 un duro retroceso en el legislativo, conseguiría de 144 a 168 diputaciones y de 33 a 43 senadurías. Estos escaños tendrían que compartirlos con sus aliados de Convergencia y el Partido del Trabajo. (Reuter)







