03 Septiembre 2002 Seguir en 
La comunidad de la iglesia de San Cayetano y del colegio que allí funciona no sale de su asombro. Las autoridades perdieron la cuenta de los robos que sufrieron, pero ahora los ladrones se llevaron la imagen de la Virgen que estaba en la gruta de la entrada del establecimiento educacional.
El viernes 23 de agosto a la mañana, cuando el conserje fue a limpiar la zona de la gruta antes de abrir la puerta, se dio con que habían roto el candado de las rejas y vio que la imagen de la Virgen del Valle no estaba en su lugar. Pero este no fue ni el primero ni el único ataque. Un día antes, con un palo derribaron imágenes y velas. Hace aproximadamente un año delincuentes entraron a la gruta y le arrancaron la cabeza a la imagen de la Virgen, tal vez creyendo que adentro tendría dinero.
El fin de semana pasado, en tanto, la capilla sufrió una nueva profanación y las alcancías de madera fueron destrozadas. Hace un mes, a través de un boquete entraron a la santería y se llevaron cientos de imágenes, crucifijos y rosarios."Esto ya es otra cosa, es una actitud sacrílega, una profanación", dijo el hermano Osvaldo Rodríguez, superior del colegio de los Curas Azules.
La imagen de la Virgen Morena, de casi un metro de alto y unos 35 centímetros de base, está en el colegio desde su fundación, en 1933. Frente a ella pasan diariamente decenas de vecinos y los 7 de cada mes, especialmente de agosto por el día de San Cayetano, las colas para llegar a ella eran extremadamente largas. Ayer, varios vecinos compungidos oraban frente al vacío que quedó en la gruta, pidiendo que sea restituida.
Una zona complicada
"Hicimos las denuncias policiales del caso, pero hasta ahora no tuvimos novedades. Espero que el ladrón se arrepienta y que la devuelva", agregó Rodríguez.
Los vecinos de la iglesia están también muy preocupados por la situación que viven. Comentaron que en las dos últimas semanas fueron robados elementos de automóviles que quedan estacionados; que una señora de la zona fue asaltada violentamente y que se suceden los arrebatos, insultos y las agresiones frente a la capilla, especialmente de los niños que piden limosna o de los cuidadores de autos.
La iglesia les da de comer a unos 300 niños de las villas cercanas cada día, por lo que el movimiento es constante.---
El viernes 23 de agosto a la mañana, cuando el conserje fue a limpiar la zona de la gruta antes de abrir la puerta, se dio con que habían roto el candado de las rejas y vio que la imagen de la Virgen del Valle no estaba en su lugar. Pero este no fue ni el primero ni el único ataque. Un día antes, con un palo derribaron imágenes y velas. Hace aproximadamente un año delincuentes entraron a la gruta y le arrancaron la cabeza a la imagen de la Virgen, tal vez creyendo que adentro tendría dinero.
El fin de semana pasado, en tanto, la capilla sufrió una nueva profanación y las alcancías de madera fueron destrozadas. Hace un mes, a través de un boquete entraron a la santería y se llevaron cientos de imágenes, crucifijos y rosarios."Esto ya es otra cosa, es una actitud sacrílega, una profanación", dijo el hermano Osvaldo Rodríguez, superior del colegio de los Curas Azules.
La imagen de la Virgen Morena, de casi un metro de alto y unos 35 centímetros de base, está en el colegio desde su fundación, en 1933. Frente a ella pasan diariamente decenas de vecinos y los 7 de cada mes, especialmente de agosto por el día de San Cayetano, las colas para llegar a ella eran extremadamente largas. Ayer, varios vecinos compungidos oraban frente al vacío que quedó en la gruta, pidiendo que sea restituida.
Una zona complicada
"Hicimos las denuncias policiales del caso, pero hasta ahora no tuvimos novedades. Espero que el ladrón se arrepienta y que la devuelva", agregó Rodríguez.
Los vecinos de la iglesia están también muy preocupados por la situación que viven. Comentaron que en las dos últimas semanas fueron robados elementos de automóviles que quedan estacionados; que una señora de la zona fue asaltada violentamente y que se suceden los arrebatos, insultos y las agresiones frente a la capilla, especialmente de los niños que piden limosna o de los cuidadores de autos.
La iglesia les da de comer a unos 300 niños de las villas cercanas cada día, por lo que el movimiento es constante.---







