29 Junio 2006 Seguir en 
LA PAZ.- El gobierno y la oposición en Bolivia libraban una enconada pugna, a tres días de las elecciones del domingo, cuando 3,7 millones de electores, la mayoría desinformados y poco entusiastas, elegirán una Asamblea Constituyente y dirán en un referéndum si quieren o no tener autonomías regionales.
Las posiciones se han polarizado entre el gobierno izquierdista y la oposición de derecha, en un proceso electoral que servirá como termómetro respecto de la gestión del indígena Evo Morales, quien ha cumplido cinco meses en el poder. Según Morales, las elecciones tienen una gran importancia porque se trata de “ganar el poder para el pueblo” en la futura Asamblea Constituyente, que comenzará a redactar la nueva Constitución de Bolivia en agosto.
En la otra orilla, el ex presidente Jorge Quiroga advirtió que el país no está en subasta e insistió en su crítica al gobierno al subrayar: “bajo ningún pretexto vamos a aceptar la intromisión de Cuba y de Venezuela”, firmes aliados del mandatario. Morales y su partido llaman a decir no al referendo, porque esa es una propuesta que busca dividir al país y que es promovida por la burguesía y la oligarquía bolivianas, que apuntan a mantener sus privilegios económicos en perjuicio de los pobres. Los defensores de la autonomía rechazan la acusación y sostienen que la democracia se profundizará con la descentralización y, por tanto, llaman a votar por el sí. (AFP)
Las posiciones se han polarizado entre el gobierno izquierdista y la oposición de derecha, en un proceso electoral que servirá como termómetro respecto de la gestión del indígena Evo Morales, quien ha cumplido cinco meses en el poder. Según Morales, las elecciones tienen una gran importancia porque se trata de “ganar el poder para el pueblo” en la futura Asamblea Constituyente, que comenzará a redactar la nueva Constitución de Bolivia en agosto.
En la otra orilla, el ex presidente Jorge Quiroga advirtió que el país no está en subasta e insistió en su crítica al gobierno al subrayar: “bajo ningún pretexto vamos a aceptar la intromisión de Cuba y de Venezuela”, firmes aliados del mandatario. Morales y su partido llaman a decir no al referendo, porque esa es una propuesta que busca dividir al país y que es promovida por la burguesía y la oligarquía bolivianas, que apuntan a mantener sus privilegios económicos en perjuicio de los pobres. Los defensores de la autonomía rechazan la acusación y sostienen que la democracia se profundizará con la descentralización y, por tanto, llaman a votar por el sí. (AFP)







