19 Junio 2006 Seguir en 
MAR DEL PLATA.- El regreso de Daniel Montenegro a Buenos Aires, tras fracasar las negociaciones por la compra del 50% de su pase, es un eslabón más en la larga cadena de dificultades que afronta Daniel Passarella a la hora de reforzar al plantel de River.
"Rolfi" se había sumado a la pretemporada por sugerencia del DT, quien confiaba en que el presidente del club, José María Aguilar, haría lo imposible para retenerlo. Sin embargo, Montenegro armó las valijas y decidió marcharse del lujoso Hotel Costa Galana, en una decisión consensuada con sus representantes Alejandro Bouza y Alberto Lavalle.
La noticia le cayó como un balde de agua fría a Passarella, que viene juntando bronca porque los días pasan y los refuerzos no aparecen. De todos modos, el "Kaiser" no baja los brazos y espera que las soluciones lleguen en algún momento, aunque parecen cada vez más lejanas.
El futuro del defensor Julio César Cáceres parece estar en Europa. Una oferta de Espanyol, de Barcelona, supera ampliamente lo que le ofreció River al Nantes francés por el pase del paraguayo. Otro que está con los días contados en el plantel es el volante Jonathan Santana, quien continuaría su carrera en Dynamo de Kiev.
Passarella ya había anunciado que River, antes de vender, tenía que contratar jugadores. A la vez, afirmó que el único jugador que pidió expresamente fue el mediocampista de Fernando Belluschi, aunque su llegada está por verse. El presidente de Newell?s Old Boys, Eduardo López, recibió una oferta de Deportivo La Coruña que supera ampliamente lo que el conjunto "millonario" está en condiciones de gastar por el enganche de la "lepra".
En el marco de esta enumeración de hechos se desprende que son más las malas que las buenas noticias que recibe Passarella, quien ayer les dio descanso a sus jugadores, por el Día del Padre.
La semana se anticipa "caliente", cargada de rumores, mientras el "Kaiser" espera que Aguilar se dé una vuelta por Mar del Plata para cumplir con sus deseos. La paciencia del DT tiene límites, aunque por ahora nadie tiene bien en claro cuáles son. (NA-Especial)
"Rolfi" se había sumado a la pretemporada por sugerencia del DT, quien confiaba en que el presidente del club, José María Aguilar, haría lo imposible para retenerlo. Sin embargo, Montenegro armó las valijas y decidió marcharse del lujoso Hotel Costa Galana, en una decisión consensuada con sus representantes Alejandro Bouza y Alberto Lavalle.
La noticia le cayó como un balde de agua fría a Passarella, que viene juntando bronca porque los días pasan y los refuerzos no aparecen. De todos modos, el "Kaiser" no baja los brazos y espera que las soluciones lleguen en algún momento, aunque parecen cada vez más lejanas.
El futuro del defensor Julio César Cáceres parece estar en Europa. Una oferta de Espanyol, de Barcelona, supera ampliamente lo que le ofreció River al Nantes francés por el pase del paraguayo. Otro que está con los días contados en el plantel es el volante Jonathan Santana, quien continuaría su carrera en Dynamo de Kiev.
Passarella ya había anunciado que River, antes de vender, tenía que contratar jugadores. A la vez, afirmó que el único jugador que pidió expresamente fue el mediocampista de Fernando Belluschi, aunque su llegada está por verse. El presidente de Newell?s Old Boys, Eduardo López, recibió una oferta de Deportivo La Coruña que supera ampliamente lo que el conjunto "millonario" está en condiciones de gastar por el enganche de la "lepra".
En el marco de esta enumeración de hechos se desprende que son más las malas que las buenas noticias que recibe Passarella, quien ayer les dio descanso a sus jugadores, por el Día del Padre.
La semana se anticipa "caliente", cargada de rumores, mientras el "Kaiser" espera que Aguilar se dé una vuelta por Mar del Plata para cumplir con sus deseos. La paciencia del DT tiene límites, aunque por ahora nadie tiene bien en claro cuáles son. (NA-Especial)
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