15 Junio 2006 Seguir en 
OAXACA, México.- Al menos cuatro personas fallecieron durante el violento desalojo policial de unos 40.000 maestros que hacían huelga en la ciudad mexicana de Oaxaca (sur), denunció uno de los líderes de las protestas en un debate, por vía telefónica, con el gobernador del Estado, Ulises Ruiz.
Al parecer, una de las víctimas mortales es un niño, dijo el líder sindical, y aseguró que las fuerzas policiales ocultaron los cadáveres.
"Que digan dónde están los muertos", replicó el gobernador. Fuentes de la Cruz Roja consultadas por la AFP sólo pudieron confirmar hasta anoche que había varias decenas de heridos a causa de la trifulca, entre ellos, tres niños, además de 9 detenidos. Los conflictos empañaron la campaña electoral con vistas a los comicios presidenciales del 2 de julio.
Batalla en la plaza
Unos 2.000 policías irrumpieron en la madrugada del miércoles en la plaza central de Oaxaca y comenzaron a desalojar con gases lacrimógenos a los maestros, que estaban acampados allí desde el 22 de mayo. Los manifestantes se reagruparon en distintos puntos de la ciudad y volvieron a enfrentarse con los policías, a los que acabaron por sacar de la plaza con piedras, palos y hasta granadas de gases lacrimógenos que consiguieron arrebatarles. Los docentes demandan una mejora del nivel de vida en Oaxaca, uno de los Estados más pobres del país. La semana pasada habían logrado bloquear durante un día el aeropuerto internacional, en la acción más destacada de las protestas hasta entonces.
Armas del Ejército
Un vocero del gobierno dijo que a los detenidos se les encontraron armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. La situación en el centro de Oaxaca, ciudad que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, era de gran tensión. Al caer la tarde, en la plaza seguían ardiendo ayer las precarias tiendas de plástico que habían utilizado los profesores para acampar. (AFP-NA-Reuter)
Al parecer, una de las víctimas mortales es un niño, dijo el líder sindical, y aseguró que las fuerzas policiales ocultaron los cadáveres.
"Que digan dónde están los muertos", replicó el gobernador. Fuentes de la Cruz Roja consultadas por la AFP sólo pudieron confirmar hasta anoche que había varias decenas de heridos a causa de la trifulca, entre ellos, tres niños, además de 9 detenidos. Los conflictos empañaron la campaña electoral con vistas a los comicios presidenciales del 2 de julio.
Batalla en la plaza
Unos 2.000 policías irrumpieron en la madrugada del miércoles en la plaza central de Oaxaca y comenzaron a desalojar con gases lacrimógenos a los maestros, que estaban acampados allí desde el 22 de mayo. Los manifestantes se reagruparon en distintos puntos de la ciudad y volvieron a enfrentarse con los policías, a los que acabaron por sacar de la plaza con piedras, palos y hasta granadas de gases lacrimógenos que consiguieron arrebatarles. Los docentes demandan una mejora del nivel de vida en Oaxaca, uno de los Estados más pobres del país. La semana pasada habían logrado bloquear durante un día el aeropuerto internacional, en la acción más destacada de las protestas hasta entonces.
Armas del Ejército
Un vocero del gobierno dijo que a los detenidos se les encontraron armas de fuego de uso exclusivo del Ejército. La situación en el centro de Oaxaca, ciudad que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, era de gran tensión. Al caer la tarde, en la plaza seguían ardiendo ayer las precarias tiendas de plástico que habían utilizado los profesores para acampar. (AFP-NA-Reuter)







