14 Junio 2006 Seguir en 
La cantante estadounidense Britney Spears acaparó, otra vez, el interés de la prensa por poner en peligro la vida de su hijo. Según información que circula por Internet, fue fotografiada conduciendo con su hijo en brazos, en el asiento delantero del vehículo.
Horas antes, Spears había asegurado ser una buena madre. "Estoy hecha un desastre, tengo los nervios destrozados, pero soy una buena madre", dijo Spears, hecha un mar de lágrimas, en una entrevista del presentador Matt Lauer, una de las estrellas de la cadena de televisión NBC.
Lo cierto es que a la cantante se le acumulan los problemas. Britney tiene un bebé de ocho meses, espera un segundo hijo para octubre, los medios la atosigan, su marido le es infiel, y, por si fuera poco, las explicaciones sobre por qué conduce con su hijo pegado detrás del volante, no convencen. “No puedo ir a ningún lado sin que alguien me juzgue. Me siento como una diana", concluyó la madre de Sean Preston.
Horas antes, Spears había asegurado ser una buena madre. "Estoy hecha un desastre, tengo los nervios destrozados, pero soy una buena madre", dijo Spears, hecha un mar de lágrimas, en una entrevista del presentador Matt Lauer, una de las estrellas de la cadena de televisión NBC.
Lo cierto es que a la cantante se le acumulan los problemas. Britney tiene un bebé de ocho meses, espera un segundo hijo para octubre, los medios la atosigan, su marido le es infiel, y, por si fuera poco, las explicaciones sobre por qué conduce con su hijo pegado detrás del volante, no convencen. “No puedo ir a ningún lado sin que alguien me juzgue. Me siento como una diana", concluyó la madre de Sean Preston.







