14 Junio 2006 Seguir en 
BAGDAD.- Las fuerzas de seguridad iraquíes se enfrentaron el miércoles con insurgentes y un coche bomba mató al menos a dos personas en Bagdad, mientras el gobierno lanzaba una operativo de seguridad para erradicar a los militantes de Al Qaeda.
Hombres armados con rifles automáticos bloquearon carreteras con piedras y neumáticos de camiones e intercambiaron disparos con las tropas iraquíes en Adhamiya, un bastión insurgente sunita que es una de las zonas más peligrosas de Bagdad, dijo un periodista de Reuters en el lugar.
Algunos civiles huían de la zona, pero no hubo información inmediata sobre heridos. Tres tanques iraquíes fueron enviados a Adhamiya. Los enfrentamientos disminuyeron posteriormente.
En el norte de Bagdad, un coche bomba que tenía como objetivo una patrulla de la policía mató a dos personas e hirió a siete. Un fotógrafo de Reuters que estaba a 10 metros de la explosión vio a un hombre y un adolescente en llamas entre los escombros después de que se originara una gran bola de fuego.
El operativo de seguridad, que incluía más puntos de control y patrullas iraquíes respaldadas por tanques y autos blindados, se produce un día después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se entrevistara con el primer ministro Nuri al-Maliki, quien está presionado para poner fin a la violencia. (Reuters).
Hombres armados con rifles automáticos bloquearon carreteras con piedras y neumáticos de camiones e intercambiaron disparos con las tropas iraquíes en Adhamiya, un bastión insurgente sunita que es una de las zonas más peligrosas de Bagdad, dijo un periodista de Reuters en el lugar.
Algunos civiles huían de la zona, pero no hubo información inmediata sobre heridos. Tres tanques iraquíes fueron enviados a Adhamiya. Los enfrentamientos disminuyeron posteriormente.
En el norte de Bagdad, un coche bomba que tenía como objetivo una patrulla de la policía mató a dos personas e hirió a siete. Un fotógrafo de Reuters que estaba a 10 metros de la explosión vio a un hombre y un adolescente en llamas entre los escombros después de que se originara una gran bola de fuego.
El operativo de seguridad, que incluía más puntos de control y patrullas iraquíes respaldadas por tanques y autos blindados, se produce un día después de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se entrevistara con el primer ministro Nuri al-Maliki, quien está presionado para poner fin a la violencia. (Reuters).







