En la industria del espectáculo la imagen vende, y es una de las mercancías más cotizadas. Las estrellas de la televisión, de la música y del cine cuidan sus cuerpos, y son muy pocas las que no dependen de él cuando se trata de ejercer su profesión. Ninguna imagen es inocente. Porque impone estilos, comportamientos, modas y cánones de belleza. Pero en la aceleración de la vida contemporánea esas pautas se modifican con rapidez. Hasta ayer, los galanes luchaban en los gimnasios para exhibir sus músculos, aunque hoy algunos han iniciado una tendencia en contrario. "La Sole" pasó de un look adolescente a otro de mujer sensual, a los 21 años. Las jóvenes no tienen reparo en entrar al quirófano, acaso guiadas por la sempiterna Mirtha Legrand, cuya edad es un secreto guardado bajo siete llaves. Y Susana Giménez no tiene problemas en confesar con lujo de detalles, cuántas modificaciones hizo en su cuerpo.
La imagen no es cuestión de edad ni de sexo. Para las mayores de 40 se trata de exhibir una inexistente juventud. Para las más jóvenes, ponerse lolas y agrandarse la cola. ¿Y los hombres? No es secreto para nadie que también los varones se preocupan -y cada vez más- del propio look, lo que puede observarse con claridad en los periodistas y conductores de la televisión.
Claro que aceptar estos modelos no sólo implica un gran trabajo e inversión, sino que puede afectar la propia salud: no sería exagerado señalar que de determinados cánones han nacido enfermedades como la bulimia y la anorexia.
El culto a la delgadez puede provocar severos daños
El culto del cuerpo, las exigencias de la imagen, cumplir con ciertos parámetros de belleza no es únicamente un trabajo difícil que exige gimnasia y dieta. También puede provocar daño a la salud; dos enfermedades de este tiempo, como la bulimia y la anorexia, pueden ser consideradas hijas de estos patrones.
Los modelos físicos que demanda la televisión marcan tendencias y estilos para todos los protagonistas del espectáculo; porque, como ya se escribió, ninguna imagen es inocente.
Pero la moda de las flacas ha traído no pocos problemas en el mundo de la farándula. Y eso a pesar de que la conejita argentina, Vanesa Adriazola, acaba de señalar que "las mujeres se obsesionan por estar flacas, y son tontas, porque no se dan dan cuenta que las fantasías masculinas pasan por otro lado".
Una víctima de este culto a la delgadez fue la hermosa conductora Jimena Cyrulnik, quien lo admitió públicamente en reportajes en diferentes medios.
La rubia conductora de "Versus" llegó a pesar 39 kilos cuando tuvo anorexia crónica. A ocho meses de esa situación, sintió que "me volvió el alma al cuerpo y ahora estoy llena de energía. Estoy totalmente recuperada pero continúo haciendo terapia dos veces por semana. Esa enfermedad es para toda la vida y siempre voy a tener que cuidarme y estar atenta para no tener una recaída, porque es como una adicción", le contó a la revista "Caras". Cuando se le preguntó cómo cuida ahora su silueta, explicó que "respeto los horarios de las comidas y trato de comer sano. Logré recuperar siete kilos".
Otra de las víctimas de esta presión, pero no para ser delgada precisamente, sino por someterse a la cirugía plástica fue la ex modelo Raquel Mancini. Luego de una de las cirugías a la que se prestó, para agrandar sus labios, cayó enferma y estuvo en una situación sumamente delicada. De repente desapareció de la escena pública, a la que retornó ahora como conductora de un magazine en un programa de cable.
Curtis y Fulop tiraron la toalla
En esta carrera contra el tiempo, hay dos altos exponentes que parecen haber tirado la toalla. Jamie Lee Curtis (43) después de haber hecho de su cuerpo un monumento a la perfección, ha salido a denunciar la "dictadura de la delgadez" y , de entrecasa, posó ante los fotógrafos sin maquillaje, señalando que las cirugías y mil tratamientos "son un fraude".
Un ejemplo en estas tierras está sufriendo un proceso algo similar, Catherine Fulop. A los 37 años, quiere alejarse de la televisión para ser un ama de casa. Asegura que ya no quiere trabajar para tener el cuerpo de una modelo y confiesa que al ver a "Pampita", su compañera de elenco en "Rebelde Way", se siente perturbada.
Cuando Fulop retornó al escenario había descuidado su imagen. Había engordado ocho kilos, su cara estaba cubierta por las manchas que le habían dejado los embarazos y ella lloraba y se deprimía ante la imposibilidad de retomar su carrera. En medio de semejante escenario, hizo grandes esfuerzos por recuperar su figura, lo que logró en la tira "Ilusiones". Sin embargo, un año y medio después de aquella hazaña, Fulop confiesa que se siente insatisfecha y sueña con volver a ser un ama de casa.
"De verdad ahorita estoy en un momento en el que digo: cómo me gustaría no tener trabajo, dedicarme otra vez a mi rol de madre por un tiempo. Porque ese rol también es exigente, pero me fascina. Porque no estás pendiente de algo superficial como es tu aspecto, tu piel. Cuando me baño, no sabés, estoy cuarenta minutos. Porque después de bañarme me masajeo todo el cuerpo. Me hago un drenaje linfático, con la crema más baratucha. Tardo cada vez más porque me esmero cada vez más. Todos los días me monto en una bici 35 o 45 minutos y después hago gap. Glúteos, abdominales y piernas".
Los galanes no compiten por el "lomo"
Otra de las batallas que libraron los actores en los últimos días fue por los músculos, el "lomo", como lo denominan vulgarmente. Exhibir el físico fue un aspecto fundamental de la imagen masculina en las telenovelas. Eso ocurrió siempre, pero en estos últimos años hubo una tendencia acentuada a mostrar los trabajados torsos desnudos. El fuego lo abrió el repatriado Gabriel Corrado, cuando advirtió que "cuando pensás tanto en los músculos te terminás atrofiando el cerebro y otras cosas". Osvaldo Sabatini se sintió tocado, y le respondió que era un ignorante. Los galanes se pusieron los guantes, y estuvieron a punto de enfrentarse. Para muchos, las afirmaciones de Corrado fueron una verdadera promoción de su nueva telenovela "Máximo Corazón", que apuntaba a competir con la que encabeza Osvaldo Laport, otro cultor de los gimnasios. Sabatini no sólo defendió su práctica cotidiana sino que indicó que era bueno para la salud.
Algunos transgreden las pautas
Seguramente, como sucede con el resto de las actividades, hay quienes transgreden los modelos o determinadas pautas de la imagen, y son admitidos sin mayores problemas por sus respectivos públicos. Pero para ello se necesita un grado extremo de carisma o talento, que es lo que sucede con personalidades como Jorge Lanata, Fernando Peña o Gonzalo Bonadeo. Y para qué hablar de la actriz Alicia Bruzzo. Nadie rechazaría a Bonadeo o a Lanata por su excesivo peso, por ejemplo, porque se entiende que profesionalmente son periodistas capaces, que entienden de lo que hablan y se los respeta por ello.
Por otro lado, los modelos que se imponen no se refieren únicamente al peso o a la musculatura, sino también a otros aspectos que construyen una imagen. Jorge Rial no puede sacarse la moda del saco sobre remeras negras, y Marcelo Zlotogwiazda es inimaginable sin saco con hombreras, aritos en una oreja y su "colita" en el cabello.
Tras la búsqueda de la eterna juventud
Mirtha Legrand, Graciela Alfano, Cris Morena, Moria Casan, Susana Giménez y Nacha Guevara tienen muchas cosas en común. No sólo son algunas de las grandes estrellas de la televisión y del escenario, sino que pareciera que compiten también en cómo mantenerse jóvenes, cuando todas han pasado ya largamente los 50 años.
Año tras año sorprenden con sus reapariciones en la pantalla chica.En este último mes fue el turno de "Su", que quedó como nueva, aunque postergó su programa de televisión para el próximo año. Otra maravilla del 2002 fue Nacha Guevara, que, sin dudas volvió a sorprender.Claro, no se trata solamente de la cirugía, sino de la dieta posterior. Nada de pan, dulces ni gaseosas, entre otras restricciones. Aunque algunas licencias se toman. "Su"?, por ejemplo, reconoció que no puede abandonar el vasito de vino tinto por la noche, durante la cena.
Un detalle importante: además de la cirugía y la dieta, a la mayoría de las estrellas parece rejuvenecerlas entablar relaciones o parejas con hombres mucho más jóvenes que ellas. Pero no se sabe si ello forma parte del tratamiento profesional.
La imagen no es cuestión de edad ni de sexo. Para las mayores de 40 se trata de exhibir una inexistente juventud. Para las más jóvenes, ponerse lolas y agrandarse la cola. ¿Y los hombres? No es secreto para nadie que también los varones se preocupan -y cada vez más- del propio look, lo que puede observarse con claridad en los periodistas y conductores de la televisión.
Claro que aceptar estos modelos no sólo implica un gran trabajo e inversión, sino que puede afectar la propia salud: no sería exagerado señalar que de determinados cánones han nacido enfermedades como la bulimia y la anorexia.
El culto a la delgadez puede provocar severos daños
El culto del cuerpo, las exigencias de la imagen, cumplir con ciertos parámetros de belleza no es únicamente un trabajo difícil que exige gimnasia y dieta. También puede provocar daño a la salud; dos enfermedades de este tiempo, como la bulimia y la anorexia, pueden ser consideradas hijas de estos patrones.
Los modelos físicos que demanda la televisión marcan tendencias y estilos para todos los protagonistas del espectáculo; porque, como ya se escribió, ninguna imagen es inocente.
Pero la moda de las flacas ha traído no pocos problemas en el mundo de la farándula. Y eso a pesar de que la conejita argentina, Vanesa Adriazola, acaba de señalar que "las mujeres se obsesionan por estar flacas, y son tontas, porque no se dan dan cuenta que las fantasías masculinas pasan por otro lado".
Una víctima de este culto a la delgadez fue la hermosa conductora Jimena Cyrulnik, quien lo admitió públicamente en reportajes en diferentes medios.
La rubia conductora de "Versus" llegó a pesar 39 kilos cuando tuvo anorexia crónica. A ocho meses de esa situación, sintió que "me volvió el alma al cuerpo y ahora estoy llena de energía. Estoy totalmente recuperada pero continúo haciendo terapia dos veces por semana. Esa enfermedad es para toda la vida y siempre voy a tener que cuidarme y estar atenta para no tener una recaída, porque es como una adicción", le contó a la revista "Caras". Cuando se le preguntó cómo cuida ahora su silueta, explicó que "respeto los horarios de las comidas y trato de comer sano. Logré recuperar siete kilos".
Otra de las víctimas de esta presión, pero no para ser delgada precisamente, sino por someterse a la cirugía plástica fue la ex modelo Raquel Mancini. Luego de una de las cirugías a la que se prestó, para agrandar sus labios, cayó enferma y estuvo en una situación sumamente delicada. De repente desapareció de la escena pública, a la que retornó ahora como conductora de un magazine en un programa de cable.
Curtis y Fulop tiraron la toalla
En esta carrera contra el tiempo, hay dos altos exponentes que parecen haber tirado la toalla. Jamie Lee Curtis (43) después de haber hecho de su cuerpo un monumento a la perfección, ha salido a denunciar la "dictadura de la delgadez" y , de entrecasa, posó ante los fotógrafos sin maquillaje, señalando que las cirugías y mil tratamientos "son un fraude".
Un ejemplo en estas tierras está sufriendo un proceso algo similar, Catherine Fulop. A los 37 años, quiere alejarse de la televisión para ser un ama de casa. Asegura que ya no quiere trabajar para tener el cuerpo de una modelo y confiesa que al ver a "Pampita", su compañera de elenco en "Rebelde Way", se siente perturbada.
Cuando Fulop retornó al escenario había descuidado su imagen. Había engordado ocho kilos, su cara estaba cubierta por las manchas que le habían dejado los embarazos y ella lloraba y se deprimía ante la imposibilidad de retomar su carrera. En medio de semejante escenario, hizo grandes esfuerzos por recuperar su figura, lo que logró en la tira "Ilusiones". Sin embargo, un año y medio después de aquella hazaña, Fulop confiesa que se siente insatisfecha y sueña con volver a ser un ama de casa.
"De verdad ahorita estoy en un momento en el que digo: cómo me gustaría no tener trabajo, dedicarme otra vez a mi rol de madre por un tiempo. Porque ese rol también es exigente, pero me fascina. Porque no estás pendiente de algo superficial como es tu aspecto, tu piel. Cuando me baño, no sabés, estoy cuarenta minutos. Porque después de bañarme me masajeo todo el cuerpo. Me hago un drenaje linfático, con la crema más baratucha. Tardo cada vez más porque me esmero cada vez más. Todos los días me monto en una bici 35 o 45 minutos y después hago gap. Glúteos, abdominales y piernas".
Los galanes no compiten por el "lomo"
Otra de las batallas que libraron los actores en los últimos días fue por los músculos, el "lomo", como lo denominan vulgarmente. Exhibir el físico fue un aspecto fundamental de la imagen masculina en las telenovelas. Eso ocurrió siempre, pero en estos últimos años hubo una tendencia acentuada a mostrar los trabajados torsos desnudos. El fuego lo abrió el repatriado Gabriel Corrado, cuando advirtió que "cuando pensás tanto en los músculos te terminás atrofiando el cerebro y otras cosas". Osvaldo Sabatini se sintió tocado, y le respondió que era un ignorante. Los galanes se pusieron los guantes, y estuvieron a punto de enfrentarse. Para muchos, las afirmaciones de Corrado fueron una verdadera promoción de su nueva telenovela "Máximo Corazón", que apuntaba a competir con la que encabeza Osvaldo Laport, otro cultor de los gimnasios. Sabatini no sólo defendió su práctica cotidiana sino que indicó que era bueno para la salud.
Algunos transgreden las pautas
Seguramente, como sucede con el resto de las actividades, hay quienes transgreden los modelos o determinadas pautas de la imagen, y son admitidos sin mayores problemas por sus respectivos públicos. Pero para ello se necesita un grado extremo de carisma o talento, que es lo que sucede con personalidades como Jorge Lanata, Fernando Peña o Gonzalo Bonadeo. Y para qué hablar de la actriz Alicia Bruzzo. Nadie rechazaría a Bonadeo o a Lanata por su excesivo peso, por ejemplo, porque se entiende que profesionalmente son periodistas capaces, que entienden de lo que hablan y se los respeta por ello.
Por otro lado, los modelos que se imponen no se refieren únicamente al peso o a la musculatura, sino también a otros aspectos que construyen una imagen. Jorge Rial no puede sacarse la moda del saco sobre remeras negras, y Marcelo Zlotogwiazda es inimaginable sin saco con hombreras, aritos en una oreja y su "colita" en el cabello.
Tras la búsqueda de la eterna juventud
Mirtha Legrand, Graciela Alfano, Cris Morena, Moria Casan, Susana Giménez y Nacha Guevara tienen muchas cosas en común. No sólo son algunas de las grandes estrellas de la televisión y del escenario, sino que pareciera que compiten también en cómo mantenerse jóvenes, cuando todas han pasado ya largamente los 50 años.
Año tras año sorprenden con sus reapariciones en la pantalla chica.En este último mes fue el turno de "Su", que quedó como nueva, aunque postergó su programa de televisión para el próximo año. Otra maravilla del 2002 fue Nacha Guevara, que, sin dudas volvió a sorprender.Claro, no se trata solamente de la cirugía, sino de la dieta posterior. Nada de pan, dulces ni gaseosas, entre otras restricciones. Aunque algunas licencias se toman. "Su"?, por ejemplo, reconoció que no puede abandonar el vasito de vino tinto por la noche, durante la cena.
Un detalle importante: además de la cirugía y la dieta, a la mayoría de las estrellas parece rejuvenecerlas entablar relaciones o parejas con hombres mucho más jóvenes que ellas. Pero no se sabe si ello forma parte del tratamiento profesional.







