La red Al Qaeda amenazó con ataques en gran escala en Irak

La cúpula de la organización terrorista dice que tomó la decisión, tras la muerte de Al Zarqawi. La intención es "sacudir al enemigo", según el comunicado que se publicó en internet.

RESISTENCIA. Adolescentes y niños observan el despliegue de tanques británicos en la ciudad de Amara, mientras otros buscan piedras para lanzarles. REUTER
RESISTENCIA. Adolescentes y niños observan el despliegue de tanques británicos en la ciudad de Amara, mientras otros buscan piedras para lanzarles. REUTER
12 Junio 2006
BAGDAD.- La cúpula de Al Qaeda asentada en Irak aseguró ayer que perpetrará ataques a gran escala, para “sacudir al enemigo”, después de la muerte de su líder Abu Musab al Zarqawi, corroborando los temores de que la muerte del líder terrorista no terminaría con los derramamientos de sangre. A través de un comunicado publicado en internet, el grupo informó que sus dirigentes se reunieron, tras la muerte de Zarqawi, para discutir las estrategias y reafirmar su compromiso con su líder, Osama Bin Laden. “Planeamos realizar operaciones a gran escala que sacudirán al enemigo y le robarán el sueño, en coordinación con otras facciones del Consejo Mujahidin”, dice el comunicado.
Líderes iraquíes y su aliado más cercano, el presidente de EEUU, George W. Bush, anunciaron el miércoles la muerte de Zarqawi tras un asalto aéreo, y calificaron el hecho como una importante victoria en la batalla en contra del terrorismo.
Sin embargo, nadie espera que la violencia disminuya radicalmente en Irak, donde insurgentes árabes sunnitas y militantes de Al Qaeda llevan adelante una campaña de ataques con bombas y enfrentamientos armados para derrocar al gobierno chiíta respaldado por Washington.
En uno de los numerosos episodios violentos que ocurren a diario en el país, ayer la policía halló el cuerpo decapitado de un soldado iraquí en un río, cerca de Tikrit, y en Bagdad, un coche bomba provocó la muerte de seis personas e hirió a otras 42.
En tanto, el diario “The New York Times” publicó ayer que antes de su muerte, Al Zarqawi había reclutado a cientos de personas, que recibieron entrenamiento para realizar atentados en el extranjero y después volver a sus respectivos países.
Mientras, el primer ministro, Nuri al Maliki, espera que su gobierno de unidad, conformado por chiítas, árabes sunnitas y kurdos, logre controlar a los militantes y la violencia sectaria, que están llevando al país al borde de una guerra civil. (Reuter)



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