12 Junio 2006 Seguir en 
LOS ANGELES (EE.UU).- Tras encontrar el Arca de la Alianza, el templo maldito y el Santo Grial, Indiana Jones cumple 25 años en busca de un nuevo guión que le permita regresar a la pantalla.
Se trata de uno de los héroes más populares de Hollywood, y su chaqueta, bien gastada de tanta aventura, también es pieza de museo en el Smithsonian, en Washington. Además, es una de las franquicias más taquilleras de esta industria: las tres películas han recaudado hasta la fecha más de 1.211 millones de dólares.
Sin embargo, la producción de “En busca del arca perdida”, que llegó a las pantallas un 12 de junio de 1981, estuvo tan llena de problemas como una de las propias aventuras de “Indy”. Fue tan difícil como lo parece ahora la realización de una cuarta entrega de la popular saga.
“Siempre pensé que estaba haciendo una serie B, algo en la tónica de los seriales radiofónicos de aventuras”, reconoce a la prensa su director y creador, Steven Spielberg, cada vez que vuelve la memoria hacia los orígenes de este arqueólogo aventurero. La película, que conseguiría cuatro premios Oscar de ocho candidaturas, incluida la de mejor filme, unió para siempre a dos amigos: Spielberg y George Lucas.
El primero siempre había soñado con hacer algo a lo James Bond. El segundo tenía la imagen de un arqueólogo aventurero en la cabeza, que había germinado luego de una conversación con el también director Philip Kauffman, quien inicialmente iba a dirigir la saga. Además, Lucas tenía el nombre de su héroe: Indiana, como su perro, cosa que a Hollywood no le gustó demasiado al principio.
Lucas y Spielberg tuvieron que utilizar el respaldo de la fama obtenida con “La guerra de las galaxias” y con “Tiburón”, respectivamente, para lograr que Paramount financiara los 20 millones de dólares que costó el filme, que ya se acerca a los 400 millones de recaudación mundial. Eso sin contar sus secuelas, “Indiana Jones y el templo maldito”, de 1984 e “Indiana Jones y la última cruzada”, de 1989.
Pero desde entonces, y pese al imperio millonario construido en torno de este héroe, que incluye una serie de televisión, videojuegos y una atracción en Disneylandia, Indiana Jones no ha sido capaz de encontrar una nueva aventura. “Creo que comenzaremos a rodar en algún momento de 2007”, afirmó este año a la prensa el hombre que dio cuerpo al héroe en la pantalla, Harrison Ford.
El actor, de 63 años, describió lo que imagina: “un Indiana Jones diferente, más viejo, porque el tiempo ha pasado, pero dispuesto a la aventura”. Claro que no es la primera vez que se habla de estos intentos de reavivarlo. De hecho, todo parecía perdido cuando el pasado año Lucas rechazó el guión en el que Frank Darabont trabajó más de diez años, en el que “Indy” contaba con la compañía de su padre, papel que iba volver a interpretar Sean Connery, y de su hermano, un trabajo para el que se había pensado en Kevin Costner. Antes se había consultado a otros guionistas, como los directores M. Night Shyamalan y Tom Stoppard, también sin éxito. Pero ahora -se dice-, hay nuevas ideas aprobadas al respecto. (Especial)
Se trata de uno de los héroes más populares de Hollywood, y su chaqueta, bien gastada de tanta aventura, también es pieza de museo en el Smithsonian, en Washington. Además, es una de las franquicias más taquilleras de esta industria: las tres películas han recaudado hasta la fecha más de 1.211 millones de dólares.
Sin embargo, la producción de “En busca del arca perdida”, que llegó a las pantallas un 12 de junio de 1981, estuvo tan llena de problemas como una de las propias aventuras de “Indy”. Fue tan difícil como lo parece ahora la realización de una cuarta entrega de la popular saga.
“Siempre pensé que estaba haciendo una serie B, algo en la tónica de los seriales radiofónicos de aventuras”, reconoce a la prensa su director y creador, Steven Spielberg, cada vez que vuelve la memoria hacia los orígenes de este arqueólogo aventurero. La película, que conseguiría cuatro premios Oscar de ocho candidaturas, incluida la de mejor filme, unió para siempre a dos amigos: Spielberg y George Lucas.
El primero siempre había soñado con hacer algo a lo James Bond. El segundo tenía la imagen de un arqueólogo aventurero en la cabeza, que había germinado luego de una conversación con el también director Philip Kauffman, quien inicialmente iba a dirigir la saga. Además, Lucas tenía el nombre de su héroe: Indiana, como su perro, cosa que a Hollywood no le gustó demasiado al principio.
Lucas y Spielberg tuvieron que utilizar el respaldo de la fama obtenida con “La guerra de las galaxias” y con “Tiburón”, respectivamente, para lograr que Paramount financiara los 20 millones de dólares que costó el filme, que ya se acerca a los 400 millones de recaudación mundial. Eso sin contar sus secuelas, “Indiana Jones y el templo maldito”, de 1984 e “Indiana Jones y la última cruzada”, de 1989.
Pero desde entonces, y pese al imperio millonario construido en torno de este héroe, que incluye una serie de televisión, videojuegos y una atracción en Disneylandia, Indiana Jones no ha sido capaz de encontrar una nueva aventura. “Creo que comenzaremos a rodar en algún momento de 2007”, afirmó este año a la prensa el hombre que dio cuerpo al héroe en la pantalla, Harrison Ford.
El actor, de 63 años, describió lo que imagina: “un Indiana Jones diferente, más viejo, porque el tiempo ha pasado, pero dispuesto a la aventura”. Claro que no es la primera vez que se habla de estos intentos de reavivarlo. De hecho, todo parecía perdido cuando el pasado año Lucas rechazó el guión en el que Frank Darabont trabajó más de diez años, en el que “Indy” contaba con la compañía de su padre, papel que iba volver a interpretar Sean Connery, y de su hermano, un trabajo para el que se había pensado en Kevin Costner. Antes se había consultado a otros guionistas, como los directores M. Night Shyamalan y Tom Stoppard, también sin éxito. Pero ahora -se dice-, hay nuevas ideas aprobadas al respecto. (Especial)







