Irak teme represalias de Al Qaeda

El temor a una respuesta violenta, tras la muerte de Abu Musab Al Zarqaui, llevó a las autoridades a decretar un toque de queda.

09 Junio 2006
El temor a una respuesta violenta de la red terrorista Al Qaida en Irak tras la muerte del jefe local de la organización, Abu Musab Al Zarqaui, a manos de las fuerzas iraquíes y estadounidenses, llevó este viernes a las autoridades a decretar un toque de queda para los vehículos en Bagdad y su región.

Las calles de Bagdad, normalmente llenas, estaban casi desiertas este viernes por la mañana incluso antes de que entrara en vigor el toque de queda para los vehículos.

"Esta medida está destinada a garantizar que el mayor número posible de personas se queden en sus casas, tras los atentados del jueves por la tarde en Bagdad, después de la muerte de Zarqaui", explicó la fuente.

Un total de 35 personas murieron el jueves en cuatro atentados con coche bomba en barrios de mayoría chiita de la capital iraquí, según fuentes de seguridad.

El toque de queda se produce un día después del anuncio de la muerte de Zarqaui, el miércoles en un ataque aéreo contra la guardia donde se encontraba, a unos 8 kilómetros al norte de Baaquba.

El ejército estadounidense indicó el jueves que espera que en los próximos días se produzcan ataques de la organización terrorista, que intentaría demostrar así que aún está muy activa en Irak.

Mientras tanto la violencia seguía azotando el país, donde cuatro personas, entre ellos tres ingenieros del sector petrolero, murieron el viernes en ataques y un responsable de ese campo fue secuestrado el jueves, indicaron varias fuentes de seguridad.

Washington aseguró que la muerte de Zarqaui no afectará de inmediato a los cerca de 133.000 soldados norteamericanos desplegados en Irak.

"Aunque el jefe de Al Qaida en Irak esté ahora muerto, su organización terrorista continuará siendo una amenaza porque sus miembros seguirán intentando aterrorizar al pueblo iraquí y desestabilizar su gobierno", reconoció el jueves el general estadounidense George Casey, comandante en jefe de las tropas de Washington en Irak.

Al Qaida confirmó la muerte del jefe de su célula iraquí en un comunicado publicado en una página de internet islamista, y prometió seguir con la violencia.

Por su parte, el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, se mostró optimista en cuanto a la capacidad de las fuerzas de seguridad de su país de terminar con la violencia.

Las fuerzas iraquíes y norteamericanas llevaron a cabo un ataque aéreo el miércoles cerca de la ciudad de Baaquba en la que mataron a Zarqaui, de 39 años, y a otros siete miembros de su organización, que celebraban una reunión.

Según Estados Unidos, la célula de Al Qaida en Irak, dirigida por Zarqaui, inspiró la mayoría de los atentados suicida en el país árabe.

Por su parte, el líder espiritual de los talibanes afganos, el mulá Omar, afirmó el viernes que la muerte del jefe de Al Qaida en Irak, el jordano Abu Musab al Zarqaui, no debilitará a la resistencia en Irak porque cualquier "joven puede convertirse en Zarqaui". (AFP).

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