"Para poder triunfar hay que sufrir un poco"

Iñaki Urlezaga, primer bailarín del Royal Ballet de Londres, actúa hoy en Tucumán. Un diálogo exclusivo con LA GACETA.

BAJO PERFIL. El bailarín confesó que nunca se propuso ser famoso. “Soy la persona menos cholula”, dijo.
BAJO PERFIL. El bailarín confesó que nunca se propuso ser famoso. “Soy la persona menos cholula”, dijo.
La histeria y el ritmo frenético no van con su estilo. Tampoco los brillos de una fama que supo conseguir a base de esfuerzo y disciplina. Sin embargo, Iñaki Urlezaga es consciente de que su nombre convoca a multitudes en todo el mundo. "Nunca me interesó ser famoso. Soy la persona menos cholula del mundo. Ni siquiera compro las revistas en las que salen entrevistas mías", aclara Urlezaga, quien actuará hoy y mañana en el teatro San Martín junto al Ballet Estable de la provincia que dirige Rodolfo Rodríguez.
En diálogo exclusivo con LA GACETA, el artista -quien es actualmente primer bailarín del Royal Ballet de Londres- señaló que generalmente no comparte el escenario con otros ballets. Sin embargo, en esta oportunidad hizo una excepción. "Creo que es la primera vez que me lo proponen. Y me pareció justo aceptar", agregó.
Respecto de su experiencia en Londres y de su proyección en distintos escenarios del mundo, Iñaki comentó que no se siente un adelantado. "Yo tuve la suerte de hacer una carrera sólida que ya lleva ocho años. Y siento orgullo por eso. Pero es sólo un orgullo personal. Este país no trata muy bien a los artistas", manifestó.
Precisamente este olvido en el que ha caído el arte es una de las cosas que más le duelen de la Argentina. "Me desilusiona ver tan mal al país. No me preocupan las crisis. Los grandes países siempre salieron bien parados de sus crisis. Hasta diría que, a veces, las crisis son necesarias para tomar conciencia de algunas cosas que están mal. Para poder triunfar se necesita haber sufrido un poco", declaró Iñaki. Y, casi de inmediato, lo ratificó. "Yo también tuve que sufrir para llegar al lugar donde estoy", dijo.

Realización
Claro que, en su caso, el sufrimiento tuvo que ver más con la disciplina y el esfuerzo que con una cuestión más sentimental. "Yo nunca me propuse tener lo que tengo. Lo único que me propuse hacer fue bailar de la mejor manera posible. Pero no para conseguir fama y fortuna. Mi objetivo era realizarme como artista, no firmar autógrafos por la calle", argumentó.
Respecto de su vida privada, Iñaki asegura que trata de hacer la vida de cualquier joven de 26 años.
"Me doy tiempo para salir con mis amigos y trato siempre de vivir de una forma equilibrada. Por supuesto que a veces no se puede, por los horarios que tengo y las actuaciones, pero trato de hacerlo", finalizó.

Tamaño texto
Comentarios