La pirotecnia verbal arreció hasta el fin de la campaña en Perú

El sucesor del presidente Toledo será el socialdemócrata García o el nacionalista Humala. Un proceso lento y virulento.

POBREZA. Un hombre de Cuzco duerme en medio de bolsas de residuos. REUTER
POBREZA. Un hombre de Cuzco duerme en medio de bolsas de residuos. REUTER
02 Junio 2006
LIMA.- La campaña electoral peruana, tensa y virulenta, cerró ayer con actos multitudinarios, de cara a la elección del domingo, cuando los peruanos optarán entre la izquierda moderada del socialdemócrata Alan García y la izquierda antisistema del nacionalista Ollanta Humala. Hasta los últimos minutos de campaña arreciaron los ataques mutuos. Humala acusó a García de ser un peón de EE.UU.; este retrucó que su rival quiere que Perú sea una colonia de la Venezuela de Hugo Chávez.  
El ex presidente García (1985-1990) propugna un cambio responsable, contra lo que denomina la “izquierda totalitaria cuyo portaestandarte en América Latina es el presidente de Venezuela”. Por su parte, Humala acusa a García de tener el respaldo de las empresas transnacionales y de los grupos económicos que tienen secuestrado el poder en Perú.

Presos del pasado
Lejos de esta pirotecnia verbal, que no aporta nada a los electores, los analistas sostienen que tanto García como Humala tendrán desafíos inmediatos si ganan la elección: el primero deberá romper con prejuicios de corrupción en su contra; el segundo deberá borrar su tinte autoritario. García dejó el gobierno en 1990 en medio de un escándalo de corrupción y de una de las peores crisis económicas sufridas por Perú. Humala, por su parte, lideró una fallida rebelión contra el gobierno de Alberto Fujimori, pero ganó la primera vuelta electoral, en abril, con un discurso de corte autoritario y populista que, sin embargo, sólo aceptó el 30% del electorado. (AFP-NA-DPA)






Tamaño texto
Comentarios