02 Junio 2006 Seguir en 
BAGDAD.- El gobierno iraquí condenó una masacre de civiles cometida hace cinco meses por marines norteamericanos, a la que calificó de “crimen odioso que Estados Unidos no debería repetir”. Al menos 24 iraquíes inocentes, entre ellos mujeres y niños, fueron asesinados en noviembre de 2005 en Hadita, al oeste de Bagdad, tras un ataque con bomba que mató a uno de ellos, según un diario estadounidense que destapó el escándalo.
Los marines afirman que todos murieron por la explosión de una bomba, pero testigos dijeron que fue una matanza a mansalva contra personas que no tenían ninguna relación con los grupos insurgentes. En su primera reacción a este asunto, que ha suscitado un gran revuelo en Washington, el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, afirmó que este tipo de acciones es inaceptable y no tiene justificación alguna. Al Maliki anunció que una comisión investigará este asesinato múltiple “cometido por la fuerza multinacional” cuyo mandato expira este año.
Camino a un hospital
El general Thomas Coldwell aseguró por su parte que toda acusación será investigada y que todos los responsables tendrán que responder de sus actos. El presidente George W. Bush dijo que está conmovido por el caso de Hadita. Mientras, la muerte de dos mujeres iraquíes que se dirigían en un automóvil al hospital de Samarra, al norte de Bagdad, para que una de ellas diese a luz, conmovió al país. Las mujeres murieron acribilladas a balazos al cruzar un retén militar norteamericano. (Reuter- AFP-NA)
Los marines afirman que todos murieron por la explosión de una bomba, pero testigos dijeron que fue una matanza a mansalva contra personas que no tenían ninguna relación con los grupos insurgentes. En su primera reacción a este asunto, que ha suscitado un gran revuelo en Washington, el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, afirmó que este tipo de acciones es inaceptable y no tiene justificación alguna. Al Maliki anunció que una comisión investigará este asesinato múltiple “cometido por la fuerza multinacional” cuyo mandato expira este año.
Camino a un hospital
El general Thomas Coldwell aseguró por su parte que toda acusación será investigada y que todos los responsables tendrán que responder de sus actos. El presidente George W. Bush dijo que está conmovido por el caso de Hadita. Mientras, la muerte de dos mujeres iraquíes que se dirigían en un automóvil al hospital de Samarra, al norte de Bagdad, para que una de ellas diese a luz, conmovió al país. Las mujeres murieron acribilladas a balazos al cruzar un retén militar norteamericano. (Reuter- AFP-NA)







