01 Junio 2006 Seguir en 
Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio hoy otro empuje en favor de una reforma migratoria integral, en un intento por activar el proceso legislativo final en el que deben armonizarse en un único texto los dos proyectos aprobados por el Senado y la Cámara Baja.
"Es una tarea difícil, pero la dificultad de esta tarea no es excusa para no hacerla", dijo Bush en un discurso pronunciado estratégicamente en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que cabildea intensamente en el Capitolio por una reforma que incluya un programa de trabajadores huéspedes.
El mandatario dejó en claro en su discurso que favorece elproyecto del Senado, que incluye vías de legalización para millones de indocumentados y un programa de trabajadores huéspedes, sobre el aprobado en la Cámara de Representantes, que sólo propone aumentar la seguridad en la frontera y criminalizar a los indocumentados.
Bush dijo que los extranjeros que ganan 50 centavos la hora en supaís están dispuestos a arriesgar sus vidas para cruzar la frontera a través del desierto o en la caja de un camión sin ventilación, a fin de trabajar en Estados Unidos por siete dólares la hora.
El mandatario también se alineó con el proyecto de ley aprobado enmayo en el Senado respecto a la legalización de millones de indocumentados, al expresar que los extranjeros que han estado por varios años en el país y ya desarrollaron raíces en él, deben tener una oportunidad de quedarse legalmente si pagan una multa, estudian inglés y se ponen al día con el pago de sus impuestos.
En esto Bush toma una posición que él llama "intermedia" frente ados extremos. El mandatario no quiere ni otorgar una amnistía general a todos los indocumentados, estimados en unos 12 millones, ni criminalizarlos y deportarlos a todos.
Los republicanos del ala dura del partido, que dominan la Cámarade Representantes, proponen criminalizarlos a todos y deportarlos en forma acelerada, y afirman que cualquier otra opción que les permita quedarse, aunque sea bajo condiciones, es una amnistía.
reit El discurso de Bush en la Cámara de Comercio es un nuevo intentopor convencer a legisladores republicanos para que apoyen estos dos planes en el proceso de "conferencia", la última etapa del proceso legislativo pero también la más difícil. (DPA).
"Es una tarea difícil, pero la dificultad de esta tarea no es excusa para no hacerla", dijo Bush en un discurso pronunciado estratégicamente en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que cabildea intensamente en el Capitolio por una reforma que incluya un programa de trabajadores huéspedes.
El mandatario dejó en claro en su discurso que favorece elproyecto del Senado, que incluye vías de legalización para millones de indocumentados y un programa de trabajadores huéspedes, sobre el aprobado en la Cámara de Representantes, que sólo propone aumentar la seguridad en la frontera y criminalizar a los indocumentados.
Bush dijo que los extranjeros que ganan 50 centavos la hora en supaís están dispuestos a arriesgar sus vidas para cruzar la frontera a través del desierto o en la caja de un camión sin ventilación, a fin de trabajar en Estados Unidos por siete dólares la hora.
El mandatario también se alineó con el proyecto de ley aprobado enmayo en el Senado respecto a la legalización de millones de indocumentados, al expresar que los extranjeros que han estado por varios años en el país y ya desarrollaron raíces en él, deben tener una oportunidad de quedarse legalmente si pagan una multa, estudian inglés y se ponen al día con el pago de sus impuestos.
En esto Bush toma una posición que él llama "intermedia" frente ados extremos. El mandatario no quiere ni otorgar una amnistía general a todos los indocumentados, estimados en unos 12 millones, ni criminalizarlos y deportarlos a todos.
Los republicanos del ala dura del partido, que dominan la Cámarade Representantes, proponen criminalizarlos a todos y deportarlos en forma acelerada, y afirman que cualquier otra opción que les permita quedarse, aunque sea bajo condiciones, es una amnistía.
reit El discurso de Bush en la Cámara de Comercio es un nuevo intentopor convencer a legisladores republicanos para que apoyen estos dos planes en el proceso de "conferencia", la última etapa del proceso legislativo pero también la más difícil. (DPA).







