01 Junio 2006 Seguir en 
Washington.- Estados Unidos está dispuesto a participar en negociaciones directas con Teherán sobre su programa atómico bajo determinadas condiciones, como la suspensión del enriquecimiento de uranio, anunció ayer la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice. En una primera reacción, un vocero iraní dijo que la acción podría ser positiva si no hubiera condiciones.
El viraje en la política estadounidense frente a Irán significa que Estados Unidos cumple su posición de liderazgo, expresó el presidente George W. Bush. “El mensaje al pueblo iraní es que debe poner fin al enriquecimiento de uranio y no puede tener armas atómicas”, señaló, y subrayó que Estados Unidos hará uso de todas las vías diplomáticas para hacer valer su reclamo. De acuerdo con el anuncio, tan pronto como Irán suspenda completamente y de forma verificable su enriquecimiento de uranio y las actividades de reprocesamiento, EE.UU. irá a la mesa con la troika europea (Alemania, Francia y Gran Bretaña) y se reunirá con los representantes de Irán.
Teherán decide
De esta forma, Estados Unidos cumple una de las exigencias de Teherán, que era que Washington participase en las negociaciones. Durante más de dos años, la troika europea estuvo tratando de que Irán abandone sus ambiciones nucleares. Irán deberá elegir entre quedar aislado internacionalmente o prescindir de desarrollar armas atómicas, dijo Rice, previo aclarar que Teherán tiene derecho al uso pacífico de la energía nuclear. La propuesta ofrece por primera vez la posibilidad de que Washington se siente a una misma mesa negociadora con Teherán, tras 25 años sin relaciones diplomáticas entre ambos. Rice se reunirá hoy, en Viena, con sus pares de Gran Bretaña, Francia, Rusia y China, que junto con EE.UU. componen el grupo permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, y con el ministro de Exteriores de Alemania para analizar el caso iraní. (DPA)
El viraje en la política estadounidense frente a Irán significa que Estados Unidos cumple su posición de liderazgo, expresó el presidente George W. Bush. “El mensaje al pueblo iraní es que debe poner fin al enriquecimiento de uranio y no puede tener armas atómicas”, señaló, y subrayó que Estados Unidos hará uso de todas las vías diplomáticas para hacer valer su reclamo. De acuerdo con el anuncio, tan pronto como Irán suspenda completamente y de forma verificable su enriquecimiento de uranio y las actividades de reprocesamiento, EE.UU. irá a la mesa con la troika europea (Alemania, Francia y Gran Bretaña) y se reunirá con los representantes de Irán.
Teherán decide
De esta forma, Estados Unidos cumple una de las exigencias de Teherán, que era que Washington participase en las negociaciones. Durante más de dos años, la troika europea estuvo tratando de que Irán abandone sus ambiciones nucleares. Irán deberá elegir entre quedar aislado internacionalmente o prescindir de desarrollar armas atómicas, dijo Rice, previo aclarar que Teherán tiene derecho al uso pacífico de la energía nuclear. La propuesta ofrece por primera vez la posibilidad de que Washington se siente a una misma mesa negociadora con Teherán, tras 25 años sin relaciones diplomáticas entre ambos. Rice se reunirá hoy, en Viena, con sus pares de Gran Bretaña, Francia, Rusia y China, que junto con EE.UU. componen el grupo permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, y con el ministro de Exteriores de Alemania para analizar el caso iraní. (DPA)







