01 Junio 2006 Seguir en 
SANTIAGO.- Nuevos incidentes se produjeron ayer en los alrededores de la capital, cuando en la segunda jornada consecutiva de protestas miles de estudiantes secundarios y grupos de encapuchados se enfrentaron con la Policía. Los incidentes causaron un número indeterminado de detenidos y lesionados.
En los disturbios del martes hubo decenas de heridos -estudiantes, dos camarógrafos y un reportero gráfico- y casi 800 detenidos tras una violenta represión policial. La presidenta, Michelle Bachelet, reaccionó ayer, indignada por la acción de los efectivos, y destituyó al jefe de las Fuerzas Especiales de la Policía de Carabineros, coronel Osvaldo Jara. Pese a la drástica decisión adoptada por Bachelet, que enfrenta la mayor protesta estudiantil de los últimos 30 años en Chile, los episodios de violencia se repitieron ayer, mientras dirigentes estudiantiles realizaban tensas reuniones con funcionarios del área de Educación. Los alumnos, que cuentan con el apoyo de sus padres y de los profesores, además del apoyo de estudiantes universitarios, exigen una profunda reforma del sistema educativa y otros beneficios de carácter económico.
Infiltrados
Los enfrentamientos de ayer estallaron cuando grupos de encapuchados, que se cree que son infiltrados, apedrearon a los policías que intentaban disolver una marcha que avanzaba hacía el palacio de La Moneda. Otros incidentes se registraron frente a la Universidad de Santiago. La Policía utilizó carros hidrantes y gases lacrimógenos para repeler los ataques. Los estudiantes habían convocado a una protesta pacífica. En las escaramuzas fueron detenidos varios jóvenes de entre 13 y 16 años, y tres personas resultaron heridas, entre ellos un policía y dos reporteros gráficos. (AFP-NA)
Santiago.- Dirigentes estudiantiles dieron plazo hasta mañana al gobierno para que responda satisfactoriamente sus demandas. De lo contrario, convocarán a un paro nacional para el lunes, con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa. Mientras tanto, se mantendrán las medidas de presión.
La decisión se adoptó ayer, tras la segunda jornada de negociaciones con el ministro de Educación, Martín Zilic. La gratuidad de la prueba de selección para el ingreso a la universidad y de los pases para el transporte público figuran entre las exigencias de solución inmediata. Además, los alumnos piden reformas a la Jornada Escolar Completa (JEC) y la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), promulgada por la dictadura. Para ello pidieron la creación de comités, pues son temas que requerirán más tiempo.
Demandas legítimas
La presidenta Michelle Bachelet dijo que considera legítimo que los alumnos pidan reformas para mejorar la calidad de la enseñanza, y que se elimine la brecha entre los colegios privados y los liceos públicos. "Son jóvenes que tienen la misma edad de esta democracia", dijo, al recordar que durante los últimos 16 años el bloque de partidos de gobierno careció de mayoría en el Parlamento para modificar el sistema que dejó Augusto Pinochet. durante la dictadura se entregó la administración de los colegios públicos a las municipalidades, que en los años siguientes enfrentaron dificultades financieras para atender su adecuado funcionamiento. (DPA-AFP-NA)
En los disturbios del martes hubo decenas de heridos -estudiantes, dos camarógrafos y un reportero gráfico- y casi 800 detenidos tras una violenta represión policial. La presidenta, Michelle Bachelet, reaccionó ayer, indignada por la acción de los efectivos, y destituyó al jefe de las Fuerzas Especiales de la Policía de Carabineros, coronel Osvaldo Jara. Pese a la drástica decisión adoptada por Bachelet, que enfrenta la mayor protesta estudiantil de los últimos 30 años en Chile, los episodios de violencia se repitieron ayer, mientras dirigentes estudiantiles realizaban tensas reuniones con funcionarios del área de Educación. Los alumnos, que cuentan con el apoyo de sus padres y de los profesores, además del apoyo de estudiantes universitarios, exigen una profunda reforma del sistema educativa y otros beneficios de carácter económico.
Infiltrados
Los enfrentamientos de ayer estallaron cuando grupos de encapuchados, que se cree que son infiltrados, apedrearon a los policías que intentaban disolver una marcha que avanzaba hacía el palacio de La Moneda. Otros incidentes se registraron frente a la Universidad de Santiago. La Policía utilizó carros hidrantes y gases lacrimógenos para repeler los ataques. Los estudiantes habían convocado a una protesta pacífica. En las escaramuzas fueron detenidos varios jóvenes de entre 13 y 16 años, y tres personas resultaron heridas, entre ellos un policía y dos reporteros gráficos. (AFP-NA)
Virtual ultimátum para satisfacer los reclamos
Santiago.- Dirigentes estudiantiles dieron plazo hasta mañana al gobierno para que responda satisfactoriamente sus demandas. De lo contrario, convocarán a un paro nacional para el lunes, con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa. Mientras tanto, se mantendrán las medidas de presión.
La decisión se adoptó ayer, tras la segunda jornada de negociaciones con el ministro de Educación, Martín Zilic. La gratuidad de la prueba de selección para el ingreso a la universidad y de los pases para el transporte público figuran entre las exigencias de solución inmediata. Además, los alumnos piden reformas a la Jornada Escolar Completa (JEC) y la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), promulgada por la dictadura. Para ello pidieron la creación de comités, pues son temas que requerirán más tiempo.
Demandas legítimas
La presidenta Michelle Bachelet dijo que considera legítimo que los alumnos pidan reformas para mejorar la calidad de la enseñanza, y que se elimine la brecha entre los colegios privados y los liceos públicos. "Son jóvenes que tienen la misma edad de esta democracia", dijo, al recordar que durante los últimos 16 años el bloque de partidos de gobierno careció de mayoría en el Parlamento para modificar el sistema que dejó Augusto Pinochet. durante la dictadura se entregó la administración de los colegios públicos a las municipalidades, que en los años siguientes enfrentaron dificultades financieras para atender su adecuado funcionamiento. (DPA-AFP-NA)







