Una muerte prematura y rodeada de leyenda le aseguró un lugar en la historia del siglo XX como ícono del cine. Es un símbolo de EE.UU. y de una época de glamour -y de escándalos- en la vida de las estrellas del cine de Hollywood. Su vida ha sido narrada en 300 biografías: una niñez difícil, su salto a la fama como fotomodelo -su desnudo sobre un terciopelo rojo para un calendario es hoy una pieza de colección-, un par de buenas películas, un par de matrimonios breves, amoríos con Kennedy y una muerte prematura. Las teorías de conspiración y su fama de "tentación rubia", desde que cambió el castaño natural de su pelo por el platinado que la inmortalizó.
"Marilyn Monroe sigue siendo en última instancia superestrella", ha dicho "The New York Times". Es la figura de la que más se ha hablado y mitificada en la historia de Hollywood, sostiene el periódico.
No hay ningún detalle sobre ella que pase inadvertido. Medía 1,64 metros y las medidas de su cuerpo siguen siendo en la actualidad tema de debate, aunque los cánones de la belleza hayan cambiado con el paso del tiempo. "Me mataría si estuviese tan gorda como Marilyn Monroe", criticó la modelo británica Liz Hurley. Pero la actriz estadounidense Claudia Shear le replicó ácidamente. "La mayoría de nosotros se mataría si tuviésemos tan poco talento como Elizabeth Hurley", afirmó.
Marilyn Monroe era la definición de la estrella de cine, sobre todo porque podía desplegar su magia en la gran pantalla. En el teatro fracasó estrepitosamente. La estrella, profundamente insegura, llegó a repetir frases en el rodaje hasta 59 veces, antes de que la entonación y la articulación encajasen definitivamente. Tanta paciencia sólo la podía tener la cámara. A ello se suma su famosa falta de disciplina. Una de las pocas ocasiones en las que llegó al set a la hora al rodaje fue durante una visita al estudio del presidente soviético Nikita Kruschev. El director Billy Wilder dijo entonces que había que convertir sin falta a Kruschev en director de producción. Ella misma, consciente de su impuntualidad, dijo alguna vez: "He estado en un calendario, pero jamás he estado en horario".
Como las artificiales estrellas de hoy, Marilyn Monroe era una figura creada por los jefes de los estudios. Su erótica forma de hablar con las vocales aspiradas fue el resultado de un intenso entrenamiento para superar su tartamudez. Pero Marilyn Monroe, en privado, tenía poco que ver con la vampiresa rubia y boba. Le gustaban las librerías y fue una de las primeras actrices de Hollywood en abrir una productora. "Si interpreto a una estúpida y hago preguntas estúpidas, tengo que ser coherente; ¿qué pretenden, que parezca inteligente?", preguntaba. Fuera del set, el papel que interpretaba, llegó a resultarle insoportable. "Llevo a cuestas a Marilyn Monroe como una pesada carga", se lamentó alguna vez.
Pese a todas las teorías sobre su muerte, la más probable es que al final su propia imagen la ahogase.
Una oración de Ernesto Cardenal
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda
la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe
aunque éste no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el
de la huerfanita violada a los 9 años y la
empleadita de la tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún
maquillaje
sin su agente de prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
......... ........
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número
de la única voz amiga y oye tan solo la voz
de un disco que le dice: wrong number
O como alguien que herido por los
gangsters alarga la mano a un teléfono
desconectado.
Señor: quienquiera que haya sido el que
ella iba a llamar
y no llamó (tal vez no era nadie o era
Alguien cuyo número no está en el
Directorio de Los Angeles)
¡Contesta Tú el teléfono! (DPA-Especial)








