31 Mayo 2006 Seguir en 
BAGDAD.- Dos testigos de la defensa de Saddam Hussein afirmaron ayer que 23 de los 148 campesinos chiítas, de cuya ejecución está acusado el ex presidente, están vivos. Las declaraciones sorprendieron a los miembros del tribunal que juzga a Saddam y a otros ex funcionarios por estos asesinatos.
El testigo, que declaró con el rostro tapado, acusó al fiscal general, Jaafar Al Mussaui, de haber ido a Dujail en julio de 2004, para prometer dinero a quienes declarasen contra el derrocado presidente. En ese pueblo del norte de Bagdad ocurrió en 1982 un frustrado atentado contra Saddam, que derivó en una ejecución masiva de chiítas. “Están vivos y se han hecho ricos y poderosos”, añadió el testigo al señalar que los presuntos ejecutados volvieron de Irán tras la caída del régimen, en abril de 2003. A su vez, un segundo testigo sostuvo que uno de los presuntos ejecutados celebró recientemente la boda de uno de sus hijos. (AFP-NA)
El testigo, que declaró con el rostro tapado, acusó al fiscal general, Jaafar Al Mussaui, de haber ido a Dujail en julio de 2004, para prometer dinero a quienes declarasen contra el derrocado presidente. En ese pueblo del norte de Bagdad ocurrió en 1982 un frustrado atentado contra Saddam, que derivó en una ejecución masiva de chiítas. “Están vivos y se han hecho ricos y poderosos”, añadió el testigo al señalar que los presuntos ejecutados volvieron de Irán tras la caída del régimen, en abril de 2003. A su vez, un segundo testigo sostuvo que uno de los presuntos ejecutados celebró recientemente la boda de uno de sus hijos. (AFP-NA)







