30 Mayo 2006 Seguir en 
SANTIAGO DE CHILE.- Chile vivirá este martes la mayor protesta estudiantil de los últimos 34 años, convocada por alumnos de secundaria que piden una profunda reforma al sistema de educación pública, en un conflicto social que ha empañado las primeras semanas del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.
La movilización involucrará a más de 600.000 estudiantes, además de profesores y personal asistente en los colegios administrados por las municipalidades, y los privados que obtienen subsidios estatales.
La jornada de protesta nacional, que incluye la paralización de clases y manifestaciones callejeras, fue ratificada ayer por dirigentes de los alumnos, luego de dar por fracasada una mesa de diálogo que se había instaurado con el Ministerio de Educación.
El diálogo fue interrumpido abruptamente por los estudiantes después de acusar de "falta de organización y garantías" de las autoridades, que accedieron a conversar con ellos pese a que inicialmente no aceptaban dialogar "bajo presión".
La reunión de ayer era la última instancia que tenía la presidenta Bachelet para evitar, antes de cumplir tres meses de mandato, la mayor paralización estudiantil desde 1972.
Bachelet, de las filas del Partido Socialista, asumió la presidencia el 11 de marzo pasado.
La movilización cuenta con el apoyo de la Federación de Estudiantes Universitarios, el gremio de los profesores y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor sindical del país.
Pese a que tiene un carácter pacífico, no se descartan incidentes al término de la protesta.
¿Qué piden los manifestantes?
Los estudiantes exigen una profunda reforma a la educación pública, cuyos indicadores de calidad la mantienen al borde del colapso y a una alarmante distancia de los colegios privados, según expertos.
Pero también exigen cambios más concretos como la gratuidad tanto en el pase escolar para el transporte urbano como en la Prueba de Selección Universitaria (PSU) que deben rendir los candidatos a la enseñanza superior.
El descontento estudiantil enturbió los primeros 100 días del gobierno de la presidenta Bachelet, que antes del conflicto contaba con una aprobación de un 65%, de acuerdo a un sondeo.
La manifestación convocada para este martes será la mayor demostración de fuerza de los estudiantes en Chile desde 1972, cuando miles de jóvenes salieron a las calles para oponerse al proyecto de Escuela Nacional Unificada (ENU) que impulsaba el gobierno del presidente socialista Salvador Allende.
Otros miles también se manifestaron entonces en las calles para defender esa reforma educacional y al gobierno de Allende, que buscaba convertir las escuelas en fábricas y las fábricas en escuelas, bajo la supervisión del Estado. (AFP).
La movilización involucrará a más de 600.000 estudiantes, además de profesores y personal asistente en los colegios administrados por las municipalidades, y los privados que obtienen subsidios estatales.
La jornada de protesta nacional, que incluye la paralización de clases y manifestaciones callejeras, fue ratificada ayer por dirigentes de los alumnos, luego de dar por fracasada una mesa de diálogo que se había instaurado con el Ministerio de Educación.
El diálogo fue interrumpido abruptamente por los estudiantes después de acusar de "falta de organización y garantías" de las autoridades, que accedieron a conversar con ellos pese a que inicialmente no aceptaban dialogar "bajo presión".
La reunión de ayer era la última instancia que tenía la presidenta Bachelet para evitar, antes de cumplir tres meses de mandato, la mayor paralización estudiantil desde 1972.
Bachelet, de las filas del Partido Socialista, asumió la presidencia el 11 de marzo pasado.
La movilización cuenta con el apoyo de la Federación de Estudiantes Universitarios, el gremio de los profesores y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor sindical del país.
Pese a que tiene un carácter pacífico, no se descartan incidentes al término de la protesta.
¿Qué piden los manifestantes?
Los estudiantes exigen una profunda reforma a la educación pública, cuyos indicadores de calidad la mantienen al borde del colapso y a una alarmante distancia de los colegios privados, según expertos.
Pero también exigen cambios más concretos como la gratuidad tanto en el pase escolar para el transporte urbano como en la Prueba de Selección Universitaria (PSU) que deben rendir los candidatos a la enseñanza superior.
El descontento estudiantil enturbió los primeros 100 días del gobierno de la presidenta Bachelet, que antes del conflicto contaba con una aprobación de un 65%, de acuerdo a un sondeo.
La manifestación convocada para este martes será la mayor demostración de fuerza de los estudiantes en Chile desde 1972, cuando miles de jóvenes salieron a las calles para oponerse al proyecto de Escuela Nacional Unificada (ENU) que impulsaba el gobierno del presidente socialista Salvador Allende.
Otros miles también se manifestaron entonces en las calles para defender esa reforma educacional y al gobierno de Allende, que buscaba convertir las escuelas en fábricas y las fábricas en escuelas, bajo la supervisión del Estado. (AFP).







