Buscó a su ex novia en el trabajo y la mató

La víctima es empleada de una repartición oficial, ubicada en El Bajo, y el principal acusado del tremendo hecho está prófugo. El sospechoso llamó por teléfono a la muchacha cuando ella estaba en su oficina.

DRAMA. Los familiares, cuando se enteraron de la muerte de la joven. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
DRAMA. Los familiares, cuando se enteraron de la muerte de la joven. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
30 Mayo 2006
Un joven que se encuentra prófugo de la Justicia desde hace varios meses, por estar acusado de haber cometido -al menos- dos importantes asaltos, es el principal sospechoso de haber asesinado ayer a su ex novia, de 26 años, de un disparo en la cabeza en las escaleras del edificio de un organismo provincial.
María Fernanda Chaila trabajaba en la Secretaría de Coordinación de Municipios y Comunas de la Provincia; ayer a la mañana recibió un llamado telefónico de su ex novio, Lucas Carrizo, quien le pidió que bajara a la explanada del edificio ubicado en el Predio Ferial para hablar con él. Pero cuando la vio en la escalera, la golpeó y la tiró al piso, tras lo cual, según los investigadores, sacó una pistola calibre 9 milímetros y le disparó en la cabeza. El joven, luego, salió del edificio como si nada hubiera pasado. La joven murió una hora después en el hospital Padilla, donde los médicos no pudieron hacer nada para salvarle la vida.
La zona de “El Bajo” quedó conmocionada ayer por el drama pasional que se desencadenó cerca del mediodía. A las 11.50, según el relato de los compañeros de la víctima, la joven fue atacada por el sospechoso, que huyó en el automóvil que había dejado en el estacionamiento del edificio que está en el pasaje Charcas primera cuadra, al frente de la ex terminal de ómnibus.

Durante la operación
Chaila fue trasladada a los pocos minutos de haber sido herida. Los médicos de guardia, al comprobar la gravedad en la que se encontraba, comenzaron a operarla, pero murió antes de que concluya la intervención quirúrgica. “Ahora espero que nos escuchen y detengan al asesino. A mi sobrina la mató un infeliz que caminaba impunemente por la calle”, aseguró Raquel Chaila, tía de la joven, minutos antes de que se enterara de que María Fernanda había perdido la vida en el quirófano.
La relación entre el sospechoso y su víctima nació en 2005. Pero llegó a su punto final cuando la joven descubrió que su novio tenía una doble vida y que, según trascendió, hasta le había mentido sobre su verdadera identidad. Carrizo insistió en continuar la relación sentimental, a lo que ella se negaba sistemáticamente. A partir de ese momento, el supuesto homicida comenzó a amenazar a María Fernanda y a su familia. Ante esta situación, los allegados a la víctima se presentaron, en junio del año pasado, ante la Justicia para pedir protección.
El fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, y el secretario Carlos López confirmaron a LA GACETA que el sospechoso había sido denunciado por amenazas de muerte. Pero aclararon que el acusado se hacía llamar Lucas González y no Carrizo, tal sería su verdadero apellido, según fuentes consultadas. La causa no prosperó, de acuerdo con las versiones de Tribunales, porque ni la joven ni su familia se presentaron a ratificar la demanda.

Nuevas amenazas
Por otra parte, la madre de Chaila, según las versiones de sus allegados, estaba pensando en iniciar alguna medida porque su hija, desde hace varias semanas, había vuelto a ser amenazada por su ex pareja. “Le decía que le iba a pasar lo mismo que a Paulina Lebbos”, aseguró una persona que pidió que su nombre se mantenga en reserva. “Alguien se tiene que hacer responsable de lo que ocurrió. Este caso no quedará impune. Ese asesino se llevó la vida de una persona porque nunca estuvo en la cárcel, lugar adonde ahora irá y no saldrá más”, concluyó Raquel Chaila.