27 Mayo 2006 Seguir en 
Yakarta, Indonesia.- El fuerte terremoto que sacudió en la mañana de hoy la isla indonesia de Java costó la vida a más de 3.000 personas, según las cifras más recientes facilitadas por las autoridades.
Varios miles de personas resultaron heridos y miles de casas y otros edificios se derrumbaron, incluída la Casa de Gobierno. De acuerdo con datos indonesios, el sismo tuvo una magnitud de 5,9 en la escala de Richter.
El epicentro se ubicó en el mar a sólo 37 kilómetros al sur de Yogyakarta y el hipocentro se localizó a una profundidad de unos 33 kilómetros por debajo del lecho marino.
Sin embargo, un instituto geológico estadounidense cifró la magnitud del sismo en 6,2 grados, ubicó el epicentro a 25 kilómetros al sureste de Yogyakarta y situó el hipocentro a una profundidad de 17,1 kilómetros debajo del fondo del mar.
Las fuerzas de rescate temen que el número de víctimas siga aumentando.
"Aún hay cadáveres y sobrevivientes entre los escombros", dijo Fajar Haryono, del centro de catástrofes estatal en Yogyakarta.
Según indicó, más 3.000 personas perdieron la vida en Yogyakarta y alrededores, ciudad que cuenta con 500.000 habitantes y que es el centro cultural de Java.
Sin embargo, esta cifra no incluye el distrito de Klatan, donde murieron unas 500 personas más. Haryono dijo que casi 2.100 personas murieron en Bantul, el área más afectado cerca de la costa, donde se derrumbaron unas 3.000 viviendas.
Con ello, el total de víctimas mortales, tan sólo en Yogyakarta y Klatan, se eleva a más de 3.000. "Salí corriendo de mi casa después del sismo y de inmediato vi casas con graves daños o directamente derrumbadas", contó Imam Purwadi, de 53 años, a un reportero del canal SCTV en Yogyakarta.
"Este fue el sismo más poderoso en mi vida", agregó. La Cruz Roja indonesia, que cifró el número de muertos en más de 3.000, afirmó que unas 3.500 personas resultaron heridas.
Según la Cruz Roja alemana, algunas partes de Yogyakarta están destruidas hasta en un 80 por ciento. "Los equipos paramédicos encontraron cuerpos a los costados de las carreteras", contó el ministro de Salud Siti Fadila Supari.
"Les estamos dando prioridad y llevándolos al hospital", agregó. El terremoto asoló el centro y el este de la isla de Java, la más poblada de Indonesia, a las 5:53 del sábado (22:53 GMT del viernes).
Aunque el sismo sacudió la costa, expertos dijeron que no se había producido un "tsunami" (olas gigantes). Yogyakarta se encuentra cerca del volcán Merapi, que en el último tiempo aumentó claramente su actividad. Aún no está claro si hay una relación con el sismo.
Los hospitales situados en la zona del desastre se encuentran totalmente desbordados por el elevado número de heridos, que no pueden recibir todos atención médica inmediata.
Muchas personas heridas por la caída de escombros fueron colocadas provisionalmente en los pisos de los hospitales y en otros sitios.
Testigos dijeron que varias personas heridas, gritando de dolor, fueron llevadas a los hospitales en automóviles particulares, motocicletas, bicicletas y carretas tiradas por caballos. Otros testigos dijeron haber visto varios cadáveres apilados en los bordes de carreteras.
La televisión local mostró imágenes de muchas personas que huían presa del pánico de la zona afectada por el sismo en motocicletas, camiones abarrotados y otros vehículos.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, se preparaba esta tarde para viajar en avión a la ciudad de Solo para inspeccionar los daños y coordinar las labores de ayuda y evacuación, informó el portavoz de la presidencia, Andi Mallarangeng.
El aeropuerto de Yogyakarta fue cerrado debido a la aparición de grietas en la pista de aterrizaje y despegue y a causa del derrumbe de una sala de espera.
La comunicación ferroviaria entre Yogyakarta y Solo fue suspendida tras el colapso de una estación, indicó el ministro de Transportes, Hatta Rajasa.
El terremoto también causó cortes en el suministro de electricidad y afectó las líneas telefónicas, por lo que se dificultó la tarea de cuantificar los daños. Indonesia, un archipiélago de más de 1.700 islas, está situada en el llamado "Anillo de Fuego", una zona del Pacífico donde son frecuentes las erupciones volcánicas y los terremotos. (DPA)
Varios miles de personas resultaron heridos y miles de casas y otros edificios se derrumbaron, incluída la Casa de Gobierno. De acuerdo con datos indonesios, el sismo tuvo una magnitud de 5,9 en la escala de Richter.
El epicentro se ubicó en el mar a sólo 37 kilómetros al sur de Yogyakarta y el hipocentro se localizó a una profundidad de unos 33 kilómetros por debajo del lecho marino.
Sin embargo, un instituto geológico estadounidense cifró la magnitud del sismo en 6,2 grados, ubicó el epicentro a 25 kilómetros al sureste de Yogyakarta y situó el hipocentro a una profundidad de 17,1 kilómetros debajo del fondo del mar.
Las fuerzas de rescate temen que el número de víctimas siga aumentando.
"Aún hay cadáveres y sobrevivientes entre los escombros", dijo Fajar Haryono, del centro de catástrofes estatal en Yogyakarta.
Según indicó, más 3.000 personas perdieron la vida en Yogyakarta y alrededores, ciudad que cuenta con 500.000 habitantes y que es el centro cultural de Java.
Sin embargo, esta cifra no incluye el distrito de Klatan, donde murieron unas 500 personas más. Haryono dijo que casi 2.100 personas murieron en Bantul, el área más afectado cerca de la costa, donde se derrumbaron unas 3.000 viviendas.
Con ello, el total de víctimas mortales, tan sólo en Yogyakarta y Klatan, se eleva a más de 3.000. "Salí corriendo de mi casa después del sismo y de inmediato vi casas con graves daños o directamente derrumbadas", contó Imam Purwadi, de 53 años, a un reportero del canal SCTV en Yogyakarta.
"Este fue el sismo más poderoso en mi vida", agregó. La Cruz Roja indonesia, que cifró el número de muertos en más de 3.000, afirmó que unas 3.500 personas resultaron heridas.
Según la Cruz Roja alemana, algunas partes de Yogyakarta están destruidas hasta en un 80 por ciento. "Los equipos paramédicos encontraron cuerpos a los costados de las carreteras", contó el ministro de Salud Siti Fadila Supari.
"Les estamos dando prioridad y llevándolos al hospital", agregó. El terremoto asoló el centro y el este de la isla de Java, la más poblada de Indonesia, a las 5:53 del sábado (22:53 GMT del viernes).
Aunque el sismo sacudió la costa, expertos dijeron que no se había producido un "tsunami" (olas gigantes). Yogyakarta se encuentra cerca del volcán Merapi, que en el último tiempo aumentó claramente su actividad. Aún no está claro si hay una relación con el sismo.
Los hospitales situados en la zona del desastre se encuentran totalmente desbordados por el elevado número de heridos, que no pueden recibir todos atención médica inmediata.
Muchas personas heridas por la caída de escombros fueron colocadas provisionalmente en los pisos de los hospitales y en otros sitios.
Testigos dijeron que varias personas heridas, gritando de dolor, fueron llevadas a los hospitales en automóviles particulares, motocicletas, bicicletas y carretas tiradas por caballos. Otros testigos dijeron haber visto varios cadáveres apilados en los bordes de carreteras.
La televisión local mostró imágenes de muchas personas que huían presa del pánico de la zona afectada por el sismo en motocicletas, camiones abarrotados y otros vehículos.
El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, se preparaba esta tarde para viajar en avión a la ciudad de Solo para inspeccionar los daños y coordinar las labores de ayuda y evacuación, informó el portavoz de la presidencia, Andi Mallarangeng.
El aeropuerto de Yogyakarta fue cerrado debido a la aparición de grietas en la pista de aterrizaje y despegue y a causa del derrumbe de una sala de espera.
La comunicación ferroviaria entre Yogyakarta y Solo fue suspendida tras el colapso de una estación, indicó el ministro de Transportes, Hatta Rajasa.
El terremoto también causó cortes en el suministro de electricidad y afectó las líneas telefónicas, por lo que se dificultó la tarea de cuantificar los daños. Indonesia, un archipiélago de más de 1.700 islas, está situada en el llamado "Anillo de Fuego", una zona del Pacífico donde son frecuentes las erupciones volcánicas y los terremotos. (DPA)







