Como el 1º de Mayo de 1974

La concentración de hoy tendrá una asignación de espacios muy similar a la que presidió Perón, hace casi 32 años. Se acrecentó el sistema de seguridad Por Angel Anaya - Columnista - angelanaya@fibertel.com.ar

25 Mayo 2006
BUENOS AIRES.- Un destino muy singular dio lugar a que el acto de hoy en la Plaza de Mayo tenga un diagrama de espacios muy semejante al del 1° de Mayo de 1974.
Esa distribución fue coordinada en la Secretaría General de la Presidencia por su titular, Oscar Parrilli, y otros responsables de la movilización, estableciendo que a la izquierda, junto a la Catedral, se agruparán las organizaciones sociales, cuya cabeza será el piquetero funcionario Luis D?Elía. En el costado opuesto, lo harán las organizaciones sindicales de los "gordos" y moyanistas de la CGT. El centro de la plaza será para los gobernadores, otros funcionarios y políticos.
Aquel Día de los Trabajadores, el lugar de los piqueteros oficialistas fue ocupado por los montoneros, que Perón habría de echar del acto con severas descalificaciones, dando lugar a brutales enfrentamientos entre aquellos y la CGT -en el mismo espacio de hoy-reforzada por el lópezreguismo de las Tres A.
Esa singularidad se recorta llamativamente por las advertencias que D?Elía ha hecho a sus seguidores: "Hay quienes quieren que el Presidente vuelva a ser rehén del PJ y de los ?gordos?", aludiendo con los segundos al flamante kirchnerista Luis Barrionuevo. La circunstancia no es la única que ha provocado temor oficial, por lo que el Ministerio del Interior debió acrecentar el sistema de seguridad para que se respeten a rajatabla los espacios determinados.

Prevenciones razonables
Seguramente que Kirchner no es un presidente secuestrado políticamente, como lo era Perón aquel día por el lópezreguismo y el viejo sentimiento militarista recuperado en su vejez. Pero a pesar de que ello fuera y sea así, es notorio que en la base política del actual caudillo rige un pluralismo mayúsculo donde más de un sector pretende apropiárselo con exclusividad, sin ocultar, como el piquetero oficialista, que están dispuestos a confrontar, donde y como sea, si viene al caso.
Sobre esa sombría perspectiva se iniciará hoy la jornada, y cuando llegue y salga Kirchner de la Catedral tendrá la custodia, de hecho, de D?Elía y sus seguidores, quienes, justamente, estarán desde temprano en el espacio asignado.
"Esto fue un error, pero ya no tiene arreglo", señaló uno de los comisionados para el organigrama de espacios, encabezados por Parrilli. Esos temores lógicos en el entorno presidencial dieron lugar a que Kirchner dispusiera cerrar la Casa Rosada, inclusive al periodismo acreditado, que tiene allí una sala y sus recursos profesionales; e igualmente optara por no usar el balcón histórico de Perón para evitar recurrencias tan riesgosas. La más sensible de todas, seguramente, motivada por el creciente sectarismo pasatista que ha desfigurado en los últimos días la celebración de la fiesta patria. (De nuestra Sucursal)