24 Mayo 2006 Seguir en 
Alberto Lebbos volvió a encabezar una marcha en reclamo por el esclarecimiento del crimen de su hija Paulina, a 72 horas de que se cumplan tres meses de la desaparición de la estudiante, ocurrida el 26 de febrero.
Rodeado por compañeros de la Facultad en la que estudiaba Paulina, y por estudiantes de Filosofía y Letras, que acompañan desde el primer momento las manifestaciones, además de amigos y familiares, Lebbos dio una vuelta a la plaza Independencia llevando una foto con el rostro de su hija. “No vamos a callarnos de ninguna forma, por más que nos presionen, por más que pretendan silenciarnos con medidas judiciales”, aseguró Lebbos, frente a las escalinatas de la Casa de Gobierno. Junto a él estaban decenas de familiares de víctimas de crímenes aún impunes de la provincia, y de desaparecidos. Todos llevaban pancartas con fotos y banderas con mensajes en los que exigían justicia.
A prudente distancia de Lebbos, pero sosteniendo el mismo reclamo, estaba César Soto, el novio de Paulina, quien mantiene un enfrentamiento con la familia de la estudiante. Los manifestantes gritaron consignas contra el Gobierno, y pidieron la renuncia de toda la cúpula del Ministerio de Seguridad Ciudadana.
Antes de retirarse, decenas de personas dejaron velas encendidas en las escalinatas, aunque en esta oportunidad no pudieron acceder a la explanada, como sí sucedió la semana pasada, cuando no estaban las vallas de contención. La marcha se realizará otra vez el próximo martes.
Rodeado por compañeros de la Facultad en la que estudiaba Paulina, y por estudiantes de Filosofía y Letras, que acompañan desde el primer momento las manifestaciones, además de amigos y familiares, Lebbos dio una vuelta a la plaza Independencia llevando una foto con el rostro de su hija. “No vamos a callarnos de ninguna forma, por más que nos presionen, por más que pretendan silenciarnos con medidas judiciales”, aseguró Lebbos, frente a las escalinatas de la Casa de Gobierno. Junto a él estaban decenas de familiares de víctimas de crímenes aún impunes de la provincia, y de desaparecidos. Todos llevaban pancartas con fotos y banderas con mensajes en los que exigían justicia.
A prudente distancia de Lebbos, pero sosteniendo el mismo reclamo, estaba César Soto, el novio de Paulina, quien mantiene un enfrentamiento con la familia de la estudiante. Los manifestantes gritaron consignas contra el Gobierno, y pidieron la renuncia de toda la cúpula del Ministerio de Seguridad Ciudadana.
Antes de retirarse, decenas de personas dejaron velas encendidas en las escalinatas, aunque en esta oportunidad no pudieron acceder a la explanada, como sí sucedió la semana pasada, cuando no estaban las vallas de contención. La marcha se realizará otra vez el próximo martes.








