La estudiante habría estado cautiva varios días

El estudio realizado por Gendarmería certificaría que el cuerpo de la joven fue ocultado y que luego se lo arrojó ex profeso en Tapia.

24 Mayo 2006
El voluminoso informe de Gendarmería Nacional, que contiene el resultado de las pericias que se realizaron a lo largo de 45 días, le permitirá al fiscal Carlos Albaca ordenar nuevas medidas. Es que, según trascendió, el estudio obligaría a orientar la investigación en torno de un crimen perfectamente planificado y concretado con precisión.

El hecho de que, según Gendarmería Nacional, el cuerpo de Paulina haya sido arrojado ex profeso en un zanjón ubicado a la vera de la ruta 341, en Tapia, con el único fin de que lo encontraran, indica que el homicida tuvo secuestrada a la estudiante durante varios días, o bien ocultó el cadáver antes de deshacerse de él. Los miembros de la fuerza federal habrían advertido que si el cuerpo hubiese estado allí más tiempo, habría desaparecido por la actividad predadora de los animales.

Un sitio clave
En el informe se afirma justamente que el lugar en el que se encontró el cadáver es crucial para el esclarecimiento de la causa, teniendo en cuenta que habría sido preparado como para que cualquiera que pasara por allí se topara con él.

Lebbos fue vista por última vez en la mañana del 26 de febrero. Gendarmería no pudo determinar cuándo la mataron, ni tampoco cómo, aunque sí apoyaron el informe de la primera autopsia, en la que se indicó que murió por estrangulamiento manual. Una de las preguntas que ahora se hacen los investigadores es dónde puede haber estado oculto el cuerpo. Desde que desapareció hasta que hallaron el cadáver pasaron 14 días. Una de las pericias que puede aportar nuevos elementos para esta hipótesis es la toxicológica.

Es que los mismos investigadores sospechan que si la joven estuvo al menos una semana retenida por la fuerza, es probable que haya estado bajo los efectos de alguna droga. La versión de que Paulina fue secuestrada fue dada, a lo largo de la investigación, por una mujer, que incluso señaló una casa. En ese lugar se realizó un allanamiento pero no se encontró nada que sirviera para certificar el dato dado por la informante. Las pericias toxicológicas aún se realizan en Buenos Aires y podrían estar listas la próxima semana.

Los investigadores cuentan con un cabello que, a la hora de resolver el caso, será crucial. Ese pelo estaba en una de las manos de la víctima y presuntamente sería del homicida. Con esa prueba se podría realizar un examen comparativo de ADN, pero para eso es necesario tener a un sospechoso detenido.

Albaca pasó ayer gran parte del día analizando el informe, que contiene fotografías, planos y estudios realizados en el lugar en el que se encontró el cuerpo. Los gendarmes afirmaron que no hay ninguna otra lesión en el cuerpo (heridas por arma blanca o de fuego), que hayan podido provocarle la muerte. Fuentes judiciales indicaron que el informe les será muy útil para descartar algunas de las tantas versiones que se manejaron a lo largo de ya casi tres meses.