24 Mayo 2006 Seguir en 
Washington.- Con la votación del Senado, que rechazó la enmienda propuesta por la demócrata Dianne Feinstein, quedó por completo descartada la posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos apruebe un camino a la legalización para los 12 millones de indocumentados que hay en el país.
Aunque esta posibilidad siempre fue remota, las esperanzas de los inmigrantes y de sus defensores se multiplicaron esta semana, cuando Feinstein presentó su proyecto, que contemplaba la preocupación por la seguridad nacional de los conservadores pero permitía abrir caminos a la ciudadanía para todos los extranjeros indocumentados, de los cuales el 80% es de origen latinoamericano.
Feinstein proponía que todos los inmigrantes indocumentados recibieran una "Tarjeta Naranja" con su fotografía y su huella digital, que funcionara como documento de identidad durante los años que demorara el proceso de legalización y nacionalización. Además, para poder acceder a la "Tarjeta Verde" (la residencia permanente), se ponía como condición que los inmigrantes estudiaran inglés, pagaran una multa de U$S 2.000 y los impuestos atrasados, y que tuvieran limpio su historial criminal. Sin embargo, el proyecto fue rechazado por 61 votos contra 37.
En abril, el Senado ya había rechazado propuestas de los senadores Edward Kennedy, demócrata, y John McCain, republicano, quienes también proponían la legalización de los indocumentados.
Ahora se prepara el terreno para la votación final antes del feriado nacional de Memorial Day (homenaje a los caídos) el 29. El proyecto que se apruebe deberá compatibilizarse con el que aprobó la Cámara de Representantes, mucho más rígido que este. (DPA)
Aunque esta posibilidad siempre fue remota, las esperanzas de los inmigrantes y de sus defensores se multiplicaron esta semana, cuando Feinstein presentó su proyecto, que contemplaba la preocupación por la seguridad nacional de los conservadores pero permitía abrir caminos a la ciudadanía para todos los extranjeros indocumentados, de los cuales el 80% es de origen latinoamericano.
Feinstein proponía que todos los inmigrantes indocumentados recibieran una "Tarjeta Naranja" con su fotografía y su huella digital, que funcionara como documento de identidad durante los años que demorara el proceso de legalización y nacionalización. Además, para poder acceder a la "Tarjeta Verde" (la residencia permanente), se ponía como condición que los inmigrantes estudiaran inglés, pagaran una multa de U$S 2.000 y los impuestos atrasados, y que tuvieran limpio su historial criminal. Sin embargo, el proyecto fue rechazado por 61 votos contra 37.
En abril, el Senado ya había rechazado propuestas de los senadores Edward Kennedy, demócrata, y John McCain, republicano, quienes también proponían la legalización de los indocumentados.
Ahora se prepara el terreno para la votación final antes del feriado nacional de Memorial Day (homenaje a los caídos) el 29. El proyecto que se apruebe deberá compatibilizarse con el que aprobó la Cámara de Representantes, mucho más rígido que este. (DPA)







