19 Mayo 2006 Seguir en 
ROMA.- El ejecutivo de centro-izquierda de Romano Prodi pasó este viernes su primer examen al obtener el voto de confianza del Senado italiano, ante el que destacó su intención de dar una "sacudida" a la maltrecha economía del país al presentar las grandes líneas de su programa de gobierno.
"No podía ir mejor", declaró con satisfacción el líder del centro-izquierda cuando el presidente de la cámara alta, Franco Marini, anunció la confianza para su ejecutivo por 165 votos a favor y 155 en contra.
Prodi obtuvo el total de votos de que dispone su coalición en esta cámara parlamentaria, ya que los 158 senadores electos de su mayoría y los siete senadores vitalicios votaron todos a favor de su gobierno.
La votación siguió, así, el esquema previsto pero también puso de manifiesto la fragilidad de la mayoría de centro-izquierda, que necesitó obligatoriamente el apoyo de los siete senadores vitalicios, que son independientes de todos los partidos, para poder gobernar Italia.
La necesidad de tener que apoyarse en cada votación en los siete senadores vitalicios se presenta llena de dificultades para Prodi, que deberá negociar con tres ex presidente de la República y cuatro personalidades independientes del calibre, entre otros, del ex primer ministro Giulio Andreotti.
El lunes, el primer ministro iniciará el debate sobre el voto de confianza a su ejecutivo en la Cámara de Diputados, que tienen previsto votar el martes por la tarde.
Prodi debe lograr la confianza de la cámara baja italiana sin dificultades, pues el voto se anuncia como una formalidad ya que el sistema electoral atribuyó a la coalición de centro-izquierda, ganadora de las legislativas de principios de abril por escasos miles de votos, una confortable mayoría de varias decenas de diputados. (NA).
"No podía ir mejor", declaró con satisfacción el líder del centro-izquierda cuando el presidente de la cámara alta, Franco Marini, anunció la confianza para su ejecutivo por 165 votos a favor y 155 en contra.
Prodi obtuvo el total de votos de que dispone su coalición en esta cámara parlamentaria, ya que los 158 senadores electos de su mayoría y los siete senadores vitalicios votaron todos a favor de su gobierno.
La votación siguió, así, el esquema previsto pero también puso de manifiesto la fragilidad de la mayoría de centro-izquierda, que necesitó obligatoriamente el apoyo de los siete senadores vitalicios, que son independientes de todos los partidos, para poder gobernar Italia.
La necesidad de tener que apoyarse en cada votación en los siete senadores vitalicios se presenta llena de dificultades para Prodi, que deberá negociar con tres ex presidente de la República y cuatro personalidades independientes del calibre, entre otros, del ex primer ministro Giulio Andreotti.
El lunes, el primer ministro iniciará el debate sobre el voto de confianza a su ejecutivo en la Cámara de Diputados, que tienen previsto votar el martes por la tarde.
Prodi debe lograr la confianza de la cámara baja italiana sin dificultades, pues el voto se anuncia como una formalidad ya que el sistema electoral atribuyó a la coalición de centro-izquierda, ganadora de las legislativas de principios de abril por escasos miles de votos, una confortable mayoría de varias decenas de diputados. (NA).







