Los conflictos tendrán eco en Europa

Análisis por William Schomberg

10 Mayo 2006
BRUSELAS.- La cumbre entre la Unión Europea y América Latina, que se realizará en Viena y que alguna vez fue vista como una oportunidad para llevar los vínculos a un nuevo nivel, mostrará ahora las crecientes divisiones dentro de Sudamérica.
Evo Morales sorprendió a la región y a algunas de las más importantes compañías de energía de Europa cuando, rodeado de soldados, anunció el 1 de mayo la nacionalización de los sectores petroleros y gasíferos de Bolivia. Hugo Chávez, el carismático líder de Venezuela y aliado clave de Morales, también ha frustrado a sus vecinos y a la UE al atacar el inicio de las esperadas negociaciones comerciales entre Bruselas y los países andinos.
Sería decepcionante para la UE si no se logran avances en Viena, mientras que Estados Unidos cierra acuerdos de libre comercio individualmente con países de América Latina. La UE se ha apegado a su política de negociar acuerdos con bloques, aunque ha firmado acuerdos bilaterales con México y Chile. No obstante, es poco probable que las negociaciones con los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) obtengan luz verde en Viena, como estaba previsto, debido a que Venezuela anunció su retiro del grupo, molesto por el hecho de que Perú, Colombia y Ecuador preparan acuerdos comerciales con EE.UU. Bolivia ha dicho que podría abandonar la CAN por la misma razón y ya informó que no hará negociaciones de comercio con el bloque.

El obstáculo de Doha
La UE esperó también, alguna vez, lograr avances en Viena en las conversaciones con el Mercosur, formado por países sudamericanos y liderado por Brasil y Argentina, conversaciones que fueron lanzadas en 2000. Pero no se espera grandes cambios mientras esté pendiente el resultado de la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio, en la que Brasil y la UE están enfrentados.
Es posible que el único logro concreto de la reunión, en cuanto a comercio, sea el inicio de negociaciones con un grupo de países de Centroamérica en busca de un acuerdo de asociación que fomente el intercambio y la inversión. (Reuter)