08 Mayo 2006 Seguir en 
El encuentro entre los presidentes chino Ju Hintao y norteamericano George W Bush se ha dado en medio de una encrucijada histórica. Hace un tercio de siglo Richard Nixon fue el primer presidente norteamericano en visitar la República Popular de China con lo cual se iniciaba el fin del aislamiento internacional chino. De aquí al siguiente tercio de siglo se estima que China sobrepasará a EEUU como la primera economía del mundo.
En su relación China y EEUU se esmeran en mantener un trato cordial, que a ambos favorece. Sin embargo, la perspectiva histórica es hacia una confrontación. China a la que Clinton consideraba como un socio estratégico ya es considerada por Bush como un competidor estratégico. A medida que el peso económico y militar chino aumenta y su influencia se expanda se generan las condiciones para un próximo choque de titanes. Desde que en 1972 Nixon visitó a Mao, China ha cambiado bastante. Ingresó al Consejo de Seguridad de la ONU y a las principales organizaciones mundiales. Desde 1980 su producto se ha cuadriplicado. Su actual tasa de crecimiento económico bordea el 10% y es a largo plazo la mayor del planeta.
China se ha convertido a nivel mundial en el mayor importador de carbón y de varios metales como hierro, acero y cobre y en el mayor exportador de productos manufacturados como microondas, cámaras digitales y fotocopiadoras. Después de Luxemburgo (un mini-país que se centra en proveer servicios financieros al mundo), China es el principal captador de inversiones (más de $US 50,000 millones el año pasado).
Algunas fuentes estiman que el producto chino ya supera los $US 8,000 millones y que este es ya el segundo a nivel mundial quedando no muy lejos de los $12,400 millones de EEUU. China es hoy el tercer socio comercial de EEUU, aunque más de la mitad de las exportaciones ultramarinas chinas van a Norte América. Por cada dólar que EEUU exporta a China, también importa seis de dicho gigante. El déficit de la balanza del comercio entre ambos países supera los $200,000 millones, siendo el mayor que jamás haya tenido los EEUU.
En EEUU se discute elevar las tarifas a las importaciones chinas en un 27.5% buscando presionar a Beijing a que no siga manteniendo ?artificialmente? baja a su moneda. Sin embargo, la ventaja de la competitividad china es que los salarios allí son 5% a 10% más bajos que en EEUU y a que el Partido Comunista, el supuesto partido de los trabajdores, garantiza sueldos bajos y beneficios y disciplina laborales.
Tanto Japón como China se han beneficiado de una buena relación comercial con EEUU. Los dos son los principales compradores de deuda pública norteamericana. China posee $US 260,000 millones en bonos del tesoro, con lo cual puede presionar a EEUU, quien teme que una maisva venta de los bonos en poder de China alteraría las tasas de interés y la inflación de su nación.
La competencia china puede representar un mayor peligro a EEUU que la de Japón. Esto por dos razones. China sí es una potencia militar (la cual, además tiene 400 misiles nucleares) y tiene un sistema que no es propiamente capitalista ni liberal.
Mientras el sistema occidental se basa en democracias multipartdarias y en economías abiertas de mercado, el régimen chino se sustenta desde 1949 en el virtual monopolio del Partido Comunista y su economía es esencialmente esttaizada y sujeta a un plan quinquenal.
China emerje como un nuevo poder mundial, el mismo que es distinto a las potencias de Europa y Japón, pues no se basa en capitalismos liberales, y también de la antigua URSS, pues acepta e impulsa el mercado privado. (Por Isaac Bigio, analista internacional. Analisisglobal@aol.com)
En su relación China y EEUU se esmeran en mantener un trato cordial, que a ambos favorece. Sin embargo, la perspectiva histórica es hacia una confrontación. China a la que Clinton consideraba como un socio estratégico ya es considerada por Bush como un competidor estratégico. A medida que el peso económico y militar chino aumenta y su influencia se expanda se generan las condiciones para un próximo choque de titanes. Desde que en 1972 Nixon visitó a Mao, China ha cambiado bastante. Ingresó al Consejo de Seguridad de la ONU y a las principales organizaciones mundiales. Desde 1980 su producto se ha cuadriplicado. Su actual tasa de crecimiento económico bordea el 10% y es a largo plazo la mayor del planeta.
China se ha convertido a nivel mundial en el mayor importador de carbón y de varios metales como hierro, acero y cobre y en el mayor exportador de productos manufacturados como microondas, cámaras digitales y fotocopiadoras. Después de Luxemburgo (un mini-país que se centra en proveer servicios financieros al mundo), China es el principal captador de inversiones (más de $US 50,000 millones el año pasado).
Algunas fuentes estiman que el producto chino ya supera los $US 8,000 millones y que este es ya el segundo a nivel mundial quedando no muy lejos de los $12,400 millones de EEUU. China es hoy el tercer socio comercial de EEUU, aunque más de la mitad de las exportaciones ultramarinas chinas van a Norte América. Por cada dólar que EEUU exporta a China, también importa seis de dicho gigante. El déficit de la balanza del comercio entre ambos países supera los $200,000 millones, siendo el mayor que jamás haya tenido los EEUU.
En EEUU se discute elevar las tarifas a las importaciones chinas en un 27.5% buscando presionar a Beijing a que no siga manteniendo ?artificialmente? baja a su moneda. Sin embargo, la ventaja de la competitividad china es que los salarios allí son 5% a 10% más bajos que en EEUU y a que el Partido Comunista, el supuesto partido de los trabajdores, garantiza sueldos bajos y beneficios y disciplina laborales.
Tanto Japón como China se han beneficiado de una buena relación comercial con EEUU. Los dos son los principales compradores de deuda pública norteamericana. China posee $US 260,000 millones en bonos del tesoro, con lo cual puede presionar a EEUU, quien teme que una maisva venta de los bonos en poder de China alteraría las tasas de interés y la inflación de su nación.
La competencia china puede representar un mayor peligro a EEUU que la de Japón. Esto por dos razones. China sí es una potencia militar (la cual, además tiene 400 misiles nucleares) y tiene un sistema que no es propiamente capitalista ni liberal.
Mientras el sistema occidental se basa en democracias multipartdarias y en economías abiertas de mercado, el régimen chino se sustenta desde 1949 en el virtual monopolio del Partido Comunista y su economía es esencialmente esttaizada y sujeta a un plan quinquenal.
China emerje como un nuevo poder mundial, el mismo que es distinto a las potencias de Europa y Japón, pues no se basa en capitalismos liberales, y también de la antigua URSS, pues acepta e impulsa el mercado privado. (Por Isaac Bigio, analista internacional. Analisisglobal@aol.com)
Lo más popular
Ranking notas premium







