La Ley de Biocombustibles genera dudas y objeciones

La elevada presión fiscal en la provincia podría atentar contra la iniciativa. El Gobierno y las autoridades de la Estación Experimental dijeron que trabajarán para aprovechar la norma.

PLAZOS. En cuatro años, las naftas deberán llevar un 5% de etanol para preservar el ambiente. LA GACETA
PLAZOS. En cuatro años, las naftas deberán llevar un 5% de etanol para preservar el ambiente. LA GACETA
21 Abril 2006
Los altos precios del azúcar y del alcohol en el mercado internacional y la elevada presión fiscal en la provincia podrían ser factores que conspiren contra la participación del sector azucarero en la flamante Ley de Biocombustibles, que sancionó el miércoles la Cámara de Senadores.
La norma establece que dentro de cuatro años será obligatorio que toda la nafta y el gasoil incluyan al menos un 5% de componentes derivados de sustitutos vegetales. Tucumán deberá aportar caña de azúcar para la producción de etanol, en un programa similar al Alconafta, que Tucumán desarrolló entre las décadas del 70 y del 80 para una docena de provincias argentinas.
A fin de estimular la producción de biocombustibles, la nueva ley dispone la devolución del IVA para la adquisición de bienes de capital, un régimen de amortización acelerada para descontar el Impuesto a las Ganancias y un sistema no explicitado de compensaciones a través de subsidios directos. Asimismo, el proyecto concede un porcentaje de los beneficios a las PyME y exime del Impuesto a los Combustibles y la Tasa Hídrica a los componentes orgánicos de los biocombustibles. Pero los empresarios tucumanos consultados por LA GACETA creen que estos beneficios se neutralizarán por la alta presión fiscal en la provincia.
En general, en Tucumán hay desconocimiento sobre el alcance de la norma. Sin embargo, industriales azucareros señalaron que, hoy por hoy, es preferible exportar alcohol que venderlo al mercado interno. Otro planteo que se formulan los empresarios del sector es qué se hará con la vinaza, un desecho de la producción de alcohol de caña que es altamente contaminante. Y también temen por la discrecionalidad que podría surgir en el manejo de los subsidios, que dispone la ley. Sin embargo, hay ingenios como La Florida que encararon fuertes inversiones este año para incrementar y mejorar su producción de alcohol.
El ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, opinó que la ley es una herramienta importante, y que es responsabilidad del Estado y de los privados el sacarle el mayor provecho posible. "Corresponderá que realicemos un exhaustivo análisis de las posibilidades de la norma, y que interactuemos con la Estación Experimental en las investigaciones", subrayó Paz.
El presidente de la Experimental, José Manuel Avellaneda, dijo que la entidad cuenta con todo un trabajo realizado sobre el Alconafta. "Ahora estamos por iniciar un programa sobre biodiesel, probablemente con la Cooperativa Unión y Progreso, que está interesada en el tema", anticipó.
En el plano legislativo local, hay algunos antecedentes relacionados con los biocombustibles. En 2003, los entonces legisladores radicales Nora Vázquez de Argiró y Ricardo Ascárate presentaron un proyecto que propiciaba la elaboración de biocombustibles con apoyo del Estado, que nunca fue tratado. Más recientemente, el legislador, también radical, Roberto Palina presentó otro proyecto de ley para crear una comisión que estudie las posibilidades del etanol de caña como combustible.


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