29 Marzo 2006 Seguir en 
BRASILIA.- El flamante ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, pidió a los mercados conservar la calma en sus primeras declaraciones oficiales, mientras la oposición advirtió que no dará tregua al gobierno y buscará complicarlo más con sus investigaciones sobre corrupción en el Congreso. Mientras tanto, el real cerró ayer con un retroceso del 1,7% frente a la divisa estadounidense, ya que los bancos buscaron dólares por la incertidumbre sobre la política económica tras la dimisión del ministro de Hacienda, Antonio Palocci. La moneda abrió con un retroceso del 2,5% a 2,2 unidades por dólar, pero luego recuperó algo de terreno para cerrar a 2,20 unidades, ya que el equipo económico reafirmó su compromiso con las políticas económicas conservadoras de Palocci. Mantega fue designado tras la traumática renuncia de su antecesor, que no pudo superar un escándalo de corrupción. Una comisión investigadora parlamentaria investivó durante meses denuncias contra el ex ministro por financiamiento ilegal de campañas y violación del secreto bancario de uno de sus acusadores.Los cambios forzados en el equipo económico llegan en un momento difícil para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que en menos de un año ha perdido a dos de sus más influyentes colaboradores. Además de Palocci, el año pasado debió renunciar a su cargo el jefe de Gabinete, José Dirceu, implicado en un esquema de coimas a legisladores para favorecer al gobierno. Como si esto fuera poco, ayer renunció el secretario del Tesoro Nacional de Brasil, Joaquim Levy, quien tomará a su cargo una vicepresidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). (Reuter)







