29 Marzo 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- El Senado comenzó ayer a debatir un amplio proyecto de reforma migratoria que incluye, entre otros temas principales, un camino hacia la ciudadanía para los 12 millones de indocumentados, un programa de visas temporarias de trabajo y más seguridad en las fronteras. El proyecto de ley terminó de ser elaborado el lunes por el comité de Asuntos Jurídicos del Senado, y se espera que el cuerpo legislativo tome una decisión final antes del receso de Pascua, que comienza el 7 de abril.
El despacho del comité judicial del Senado representa una primera victoria para cientos de miles de hispanos que protestan contra la propuesta de la Cámara Baja, que penaliza a extranjeros indocumentados.
El proyecto alternativo endurece los controles fronterizos, pero no financia la construcción de un muro en la frontera con México, como indica la inicistiva de los representantes. Los hispanos, primera minoría del país, con más de 40 millones de personas, se adjudicaron así su primera victoria, pero la batalla es larga y el futuro incierto, estiman analistas."Esta es una victoria para una reforma migratoria y de seguridad fronteriza sensata, pero aún resta mucho por hacer", indicó un vocero del Foro de Inmigración. "El pleno del Senado debe actuar y luego, con la ayuda del Presidente, esperamos que mentes más sabias prevalezcan en la Cámara Baja y que podamos tener legislación sensata promulgada en ley", añadió. La legislación puede ser modificada por el Senado, y luego intentar conciliar el texto con el aprobado por la Cámara de Representantes.
Miles de inmigrantes, en su enorme mayoría hispanos, se lanzaron en los últimos días a las calles de Los Angeles, Detroit, Phoenix y Washington, entre otras ciudades, para protestar contra la reforma adoptada por la Cámara Baja, que consideran racista y draconiana. (NA-DPA)
El despacho del comité judicial del Senado representa una primera victoria para cientos de miles de hispanos que protestan contra la propuesta de la Cámara Baja, que penaliza a extranjeros indocumentados.
El proyecto alternativo endurece los controles fronterizos, pero no financia la construcción de un muro en la frontera con México, como indica la inicistiva de los representantes. Los hispanos, primera minoría del país, con más de 40 millones de personas, se adjudicaron así su primera victoria, pero la batalla es larga y el futuro incierto, estiman analistas."Esta es una victoria para una reforma migratoria y de seguridad fronteriza sensata, pero aún resta mucho por hacer", indicó un vocero del Foro de Inmigración. "El pleno del Senado debe actuar y luego, con la ayuda del Presidente, esperamos que mentes más sabias prevalezcan en la Cámara Baja y que podamos tener legislación sensata promulgada en ley", añadió. La legislación puede ser modificada por el Senado, y luego intentar conciliar el texto con el aprobado por la Cámara de Representantes.
Miles de inmigrantes, en su enorme mayoría hispanos, se lanzaron en los últimos días a las calles de Los Angeles, Detroit, Phoenix y Washington, entre otras ciudades, para protestar contra la reforma adoptada por la Cámara Baja, que consideran racista y draconiana. (NA-DPA)







